Sinceramente... Da igual. Mientras sepan lo que están exponiendo, las laminas son lo de menos. Mejor invertir el tiempo en leer para el seminario que estar perdiendo tiempo haciendo láminas
Perdón a mis docentes de hace mil años por quejarme que leían diapositivas llenas de texto, con errores de ortografía, con letras blancas y fondo azul. Vuelvan! que no aguanto mas una diapositiva hecha con IA. +
11 años♂️, durante la estancia en entono rural apareció una lesión anular en el abdomen que creció centrífugamente sin prurito ni dolor.
½
🖋️Ródenas Garcinuño T, y col. En Imagen de la semana. Continuum 2026. https://t.co/skFlYWCEi2
#IDX#pediatria#dermatologia
El FIB-4 (Índice de Fibrosis-4) es una herramienta clínica no invasiva que sirve para estimar el grado de cicatrización o fibrosis en el hígado. Se ha convertido en el estándar de cribado inicial porque es sencillo, económico y utiliza datos de laboratorios de rutina.
¿Qué dice la Asociación Americana de Diabetes (ADA)?
En sus estándares más recientes (incluyendo actualizaciones para 2024-2026), la ADA ha elevado la importancia de la salud hepática en el paciente diabético
Cribado sistemático: Recomienda que todas las personas con diabetes tipo 2 o prediabetes sean evaluadas para fibrosis hepática mediante el cálculo del FIB-4, incluso si sus enzimas hepáticas (ALT/AST) están en rangos normales.
¿Qué tiempos estamos viviendo? A mí me tocó cuando la diabetes se dividía en insulinodependiente y no insulinodependiente; después llegó la era tipo 1 y tipo 2; luego aparecieron las formas específicas (MODY, LADA, diabetes pancreática), y ahora el debate se ha desplazado hacia el otro extremo del espectro: la prediabetes.
Un grupo de especialistas publicó recientemente en Lancet Diabetes & Endocrinology una propuesta de Shah VN et al. para eliminar el término "prediabetes" y sustituirlo por una clasificación en tres etapas de diabetes tipo 2, adoptando el término "disglucemia" para las etapas previas a la enfermedad manifiesta.
El argumento de fondo no es menor: solo un tercio de los pacientes etiquetados como prediabéticos desarrolla diabetes; el resto permanece en disglucemia o revierte a la normalidad. Y mientras tanto, la palabra "prediabetes" transmite, casi inevitablemente, la idea de que todavía se está sano. No existe un proceso de aprobación farmacológica formal para esta condición, aunque agentes como metformina, pioglitazona y los agonistas del GLP-1 han demostrado que pueden reducir la progresión hacia la enfermedad manifiesta.
La clasificación propuesta quedaría así: etapa 1 (glucemia normal, con glucosa en ayunas en ascenso pero dentro del rango normal, HbA1c menor de 5.7% y TITR mayor de 90-95%); etapa 2 (disglucemia, con glucosa por encima de lo normal sin alcanzar criterios diagnósticos de DM2, HbA1c entre 5.7 y 6.4%, lo que hoy conocemos como prediabetes), subdividida en 2a para progresores lentos y 2b para progresores rápidos; y etapa 3 (DM2 manifiesta, con glucosa en ayunas mayor o igual a 7.0 mmol/L, HbA1c mayor o igual a 6.5% y TITR menor de 80%).
Y aquí es donde la etapa 1 cobra una relevancia que muchas veces pasamos por alto, aunque también es la más difícil de delimitar: un paciente puede llevar años con glucosas en ayunas entre 90 y 105 mg/dL (técnicamente normales) y al mismo tiempo tener un HOMA-IR de 8, con el páncreas trabajando a marchas forzadas para mantener esa apariencia de normalidad. Es la luna de miel metabólica: la glucemia luce tranquila en el laboratorio, pero detrás de esa fachada hay una resistencia a la insulina que ya está instalada y una célula beta que está pagando el precio. Cuando el páncreas ya no pueda compensar, la glucosa subirá, y para ese momento, el daño lleva años en curso. Vale añadir que el riesgo cardiovascular en estas etapas tempranas parece relacionarse tanto con el síndrome metabólico en su conjunto como con la hiperglucemia per se, lo que complica aún más la interpretación clínica de la etapa 1.
Vale la pena aclararlo antes de seguir: esto no es una guía vigente.
La ADA 2026 conserva el término prediabetes. Se trata de una propuesta académica con defensores y con críticos, y el debate apenas comienza.
📺Langdon redujo una luxación cervical facetaria. Una escena en #ThePitt que nos tocó vivir no hace mucho en San Juan del Río, sólo que ntrs sí le hablamos al neurocirujano.
📍La tracción cervical para luxaciones facetarias es una técnica establecida, según las recomendaciones del WFNS Spine Committee (Zileli et al., Neurospine 2020):
✅ Candidatos ideales → paciente despierto, alerta, con déficit incompleto
⚠️ Contraindicada en paciente obtundido o intubado
🔁 Tasa de éxito de reducción cerrada: ~50-57%
🏆 Reducción abierta: éxito hasta 94.9% (meta-análisis, Kepler et al.)
☝🏼La reducción temprana sigue siendo el objetivo, sea abierta o cerrada.
“TIEMPO ES COLUMNA”
#TimeIsSpine
Descarga: https://t.co/YjqWw3Bj5u
@maratamayo94 Ya, déjame le digo a Robby que no esté deprimido, para ver si así sus neurotransmisores dejan de afectarle el área del hipocampo que condiciona su comportamiento hacia los demas y-ah, verdad que la empatía solo existe a conveniencia por lo que veo
Desde hace más dos décadas se sabe que lactato elevado no es forzosamente una señal de hipoperfusión, sino que tiene varios mecanismos más para encontrarse en niveles altos
por lo tanto, es erróneo guiar la reanimación guiándose por el, ya que se asocia a mayor cantidad de intervenciones innecesarias (fluidos, vasopresores) que también se han asociado a mayor mortalidad…
(Aparte de que dejan de picar al paciente o sacar sangre de forma innecesaria y disminuye costos)
https://t.co/dWMkkbFmsR