Las mujeres que saben trabajar y amar de verdad, no se derriten por dinero, se derriten por respeto, cuidado, amor verdadero y responsabilidad afectiva.
En su (literal) lecho de muerte, el padre de un querido amigo mío lo llamó y le dijo al oído: "reventá la tarjeta de crédito, comprate todo que paga el seguro".
Qué hermoso gesto de despedida.
yo cuando rindo en 3 dias y no abri ni un pdf: familia alguno quiere panqueques? por ahora hay 52 pero cuando termine de pintar este cuadro renacentista hago mas