albert camus le escribió un día a maría casares que pasara lo que pasara recordara que siempre habría en el mundo una persona a la que volver, pues eso
mi existencia consiste en: sufro, hurgo en mis heridas de manera consciente hasta perder dicha consciencia, me hundo, resurjo, me destruyo, renazco, vivo, muero, me quedo loco, consigo la mayor lucidez jamás vista, resulta ser un autoengaño, me hundo, resurjo, fumo, etc
el concepto de la condenación del recuerdo de javier marías… que las cosas y las personas nunca desaparezcan del todo… «que no cesen ni nos abandonen del todo nunca, y a partir de un momento moren o habiten en nuestra cabeza, en la vigilia o el sueño, se queden allí alojados»
pienso mucho en esto que leí en los diarios de pizarnik, citando a proust: «tanto la pena como el deseo, lo que quieren no es analizarse, sino satisfacerse»
Un amigo al que quiero y admiro mucho me regaló el libro de Howard Fast sobre Sacco y Vanzetti y me hizo la mejor dedicatoria posible en este momento que nos toca vivir.