Al instante en el que la mano ajena hizo contacto con la cabeza del rubio, este empezó a sonrojarse otra vez, y todo el esfuerzo que había hecho para no gritar sirvió de bien poco.
« woaaAAAAAAAAAAAAH NEZUKO–CHAN~~~~. »
Cuando eso ocurra el alma del rubio saldrá volando y no volverá.
Se quedó unos segundos callado, tomó aire y dejó escapar un suspiro.
« Perdóname, Nezuko–chan. Eres demasiado linda y— »
Si sigue hablando se volverá a emocionar.
No se imagina que pasará cuando le abrace, o haga cualquier otra cosa.
Negó con su cabeza, bajando y apartando sus manos.
Sonrisa no desapareció de su rostro
Palma de la mano dirigió a la zona donde el beso fue dado, notando al mismo tiempo la sangre hervir en mejillas propias.
Y finalmente pum, dejó escapar un grito muy agudo.