Quién iba a pensar que Abelardo de la Espriella siendo un lavador de plata de la mafia y el paramilitarismo estaría lavando plata en su campaña presidencial. ¡El enano ladrón es feliz engañando a sus chimpancés aspiracionales que venden gafas por Instagram y se creen empresarios!
¿Qué importa que se vayan a la mierda los pobres, los gays, los trans, los estudiantes, los indígenas, los animales, los páramos y los ríos?
Lo importante es que el gomelo pseudointelecual sienta que castigó a Petro con su voto 💪🏼.
Metió 3millones de firmas falsas para la candidatura, 1200 millones en pagos a una empresa fantasma. Aquí en Colombia definitivamente le tienen amor a los hampones que los mean y les hacen creer que está lloviendo.
querido dios sé que he sido una perra toda mi vida pero por favor dios te ruego que el 21 a Iván le florezcan todos los árboles, le canten todos los ríos y le alumbren todos los soles
Muchos analistas coinciden en que el gran error de Pablo Escobar no fue el narcotráfico; fue creerse intocable y entrar a la política. Fue ahí cuando se corrió el telón y el país descubrió que detrás del supuesto empresario exitoso se escondía el jefe del cartel más poderoso del mundo. La política tiene esa particularidad: expone lo que durante años pudo permanecer oculto.
Algo similar parece estar ocurriéndole a Abelardo de la Espriella. Mientras más se acerca al poder, más preguntas aparecen sobre su pasado, sus negocios y sus relaciones. Y si hay alguien que ha demostrado que no le teme a seguir una investigación hasta donde conduzcan los hechos, es Iván Cepeda.
Abelardo parece necesitar la Presidencia para blindarse de las preguntas incómodas y construir un muro de impunidad en Colombia y en Estados Unidos; Cepeda, en cambio, llega con la convicción de profundizar un proyecto de justicia social y de someter a la luz pública aquello que algunos preferirían mantener en la sombra. La diferencia es simple: uno necesita el poder para protegerse; el otro para construir la gran justicia social
Un venezolano se roba un celular y botan babaza destilando xenofobia, un estadounidense viola niños y ellos en total silencio.
El racismo de este país es tan absurdo, la derecha tiene su moral pegada con babas.
Se ven ridículos poniendo estados de “Los niños no se tocan” cuando van a votar por el abogado de un pastor señalado de abusar a 27 mujeres (entre ellas varias menores de edad).
Pero bueno, cada quien.
@SARGENTOCHALA Y el que no piense igual, tenemos que ANIQUILARLO.
EXIJO JUSTICIA @petrogustavo@FiscaliaCol : EN BUCARAMANGA A MI HIJO LO ATACÓ UN ABELARDISTA porque le dijo q iba a votar por @IvanCepedaCast Están desatados y si esto es así antes de ganar la presidencia, cómo será si la ganan😡
Y usted, ¿por qué va a votar por Abelardo de la Espriella? Porque Cepeda es guerrillero.
Pero de la Espriella va a reducir el presupuesto de la nación; Cepeda es guerrillero.
Pero de la Espriella va a acabar con el IMPEC; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella va a privatizar la educación; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella va a acabar con la Unidad Nacional de Protección; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella va a privatizar 39 empresas de la nación, entre ellas Satena y el Banco Agrario, y va a eliminar 23 entidades; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella va a avanzar con el fracking en Colombia; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella es misógino, homofóbico, machista y clasista; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella ha tenido vínculos con paramilitares y narcotraficantes; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella quiere eliminar la justicia especial para la paz y la educación pública; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella quiere dolarizar a Colombia, un riesgo económico en el que se perdería la soberanía monetaria; Cepeda es guerrillero.
De la Espriella piensa censurar los medios y destripar a sus contradictores; Cepeda es guerrillero.
Iván Cepeda nunca ha hecho parte de ningún grupo armado ilegal, no tiene una sola investigación de corrupción en su contra, es defensor de derechos humanos y ha participado en varios procesos de diálogo buscando la paz para Colombia; Cepeda es guerrillero.
Pero usted puede terminar muy mal, sin empleo y hasta comiendo mierda; no importa, Cepeda es guerrillero.
Ante este panorama, es difícil cambiar la mentalidad de una sociedad violenta, ignorante, enferma y corroída por tanto odio.