@SkoOrp Tienes razón y te quedas corto. Que una estrategia diseñanda "contra" los tuppers esté afectando a la restauración dice mucho de esta última.
Que la culpa no es sólo de los restauradores: Una normativa laboral absurda, inflación desbocada, cientos de leyes estúpidas...
O Japonês Kubo é o primeiro jogador com nome de uma forma geométrica a disputar 3 mundiais.
Superou Redondo e Cuadrado, ambos apenas com duas participações.
@root_rat@DevBySami La verdad es que es una pasada. El problema es querer utilizarlo fuera de su horario laboral o que lo pilles en la hora del desayuno...
También está el tema de los moscosos y los festivos locales...
Y que tampoco me gusta mucho su tono condescendiente al dirigirse a mi...
El caso Bárcenas lo destapó El Mundo. El caso Montoro lo destapó Javier Chicote, del ABC. La prensa de izquierdas no sólo no ha destapado un solo escándalo del sanchismo, es que han insultado y vejado a los que sí han hecho su trabajo, y defendido hasta la muerte a los corruptos del PSOE.
@jotaduto Al contrario que en la sanidad, en la educación las ratios bajan sin hacer nada, ya que cada vez hay menos niños.
Lo que pasa es que hay centros a los que los padres no quieren llevar a sus hijos y por tanto exceso de demanda en el resto.
@XMihura Claro, el problema es que no eres un cliente potencial de Ferrari al que convencer para gastarse 640000 pavos.
Yo le veo el puntillo, pero si me pudiera comprar un Ferrari seguro que no sería ese.
@meteomostoles El listado completo (salvo Marie Curie) es un insulto a las mujeres, que además denota el poco conocimiento del sexo femenino de los que deberían ser sus verdaderos referentes.
¿Dónde está Ada Lovelace? ¿Rosalind Franklin? ¿O Margarita Salas sin ir más lejos en el espacio/tiempo?
@javilop Lo cierto es que cuando tienes dos pagadores estás obligado a presentar la declaración de la renta, independientemente de los ingresos. Cuando tienes un solo pagador y los ingresos brutos están por debajo de 24000 euros al año no tienes que presentarla.
@Mario_Colleoni Jajajaja, ese es mi hijo y en la vida ha ido en metro leyendo :)
Lo que me pregunto ahora es cómo la IA lo ha usado y de dónde ha sacado su imagen para la composición.
Aprendamos que no hay absolutamente nada que ganar por moderar el tono contra quien se comporta deliberadamente como un completo hijo de puta contra ti. Nada, ni siquiera superioridad moral. No es la respuesta correcta.
@polinitito@recouso Además... ¿Qué persona en su sano juicio va a trabajar en Domingo a un coworking?
Correcto, alguien que realmente no quiere trabajar.
Cuando yo tenía veinticinco años, José María, trabajaba en Sevilla capital y vivía en un pueblo de la periferia. Toda la vida me he implicado mucho en mi trabajo, así que muchos días salía tarde. Una de aquellas noches acabé casi a las doce. Tenía el coche en el taller así que volvía a casa en la Vespa 125 de mi padre, agotado, cuesta arriba, solo por la carretera y muerto de frío. Póngase en la escena: la una de la mañana, ochenta por hora, la moto al máximo, sudando. Sudando ella, yo no, yo escondido detrás del chasis para cubrirme del viento gélido de la madrugada. De pronto me adelanta una furgoneta blanca, vieja, con tres tipos dentro que parecían chatarreros. Se coloca un poco por delante de mí, cuesta arriba, y veo que salen unos brazos por la ventanilla del copiloto sujetando algo. Yo, entre el casco, el viento y los mosquitos, intento descifrar qué es, hasta que de repente me cae por toda la cara un chorro de escabeche de mejillones. El tipo quería hacerse un bocadillo y había escurrido la lata por la ventanilla, sin reparar (o reparando) en que detrás iba yo. Con la inercia y el viento, todo me vino a la cara. Grité. Me cagué en sus muertos. Levanté el puño. Intenté acelerar, pero la moto no daba más. Tampoco había plan: si los alcanzaba entre los tres me podían matar. Llegué a casa frustrado, agotado y apestando a mejillones en escabeche, y lamentando mi penosa existencia mientras me metía en la ducha.
Y usted se preguntará, José María, que por qué le cuento todo esto si no le importa una mierda. Pues exactamente para eso, José María. Para que entienda usted lo que se siente al leer su amenaza de dejar de leerme.