Entre los terrores desatados el 7 de octubre, inmediatamente después del asesinato de niños, la violación de mujeres y la tortura de rehenes, hay que sumar que los nazis salieron del closet. Porque en esta época retardada no hace falta elegir entre ser un pelotudo o ser un hijo de puta, podés ser una peligrosa combinación de ambas y exhibirlo con orgullo en Instagram. Un sorete multitasker.
Un embole. A mí una vez me pidieron en la escuela un fémur de vaca y como mi abuela no quería comprar una vaca la dejé renga a ella. Igual mucho no caminaba.
Dicen que ser el único inmortal sería una condena, porque uno vería envejecer y morir a todos los seres queridos, pero nunca mencionan la satisfacción de ver cómo revientan los hijos de puta.