yo: esto lo tengo superadirisimo
yo tras el tercer vino con hielo: destrozo a golpes un servilletero musitando entre dientes el nombre de un gay para la cero sorpresa de una terraza acostumbrada a cosas francamente peores
es difícil y doloroso, pero tenéis que vivir un poco la muerte de vuestro ego. aprender a darle a cada persona el lugar que realmente ocupa en vuestra vida y no el que vuestros deseos o expectativas os hacen querer darle.