Cuando sus dedos dejaron de estar en contacto con la camisa, zurda reposó en la barandilla para impulsarse y quedar recto en el suelo. Se ajustó los guantes y seguidamente el sombrero, que había resbalado un tanto por sus cabellos minutos atrás.
No tuvo mucho tiempo más antes >
Estaba tentadisimo con la idea de dejarse caer junto a su amado compañero de una vez para por fin conseguir su meta de cometer el suicidio doble más romántico del mundo entero, pero tampoco estaba en sus planes... 𝘵𝘰𝘥𝘢𝘷í𝘢
Su sonrisa era casi en burla a esas alturas (+)
> de tener hábiles unidas, como si ambos estuviesen a punto de bailar un vals en la azotea de la Port Mafia.
"Si quieres que sea tu mano derecha, antes tendrás que asegurarme que tu mierda de plan no implica ponerte en riesgo." Dígitos entrelazó. "No quiero tener que salvarte >
> alto.
No se apartó, de forma que notaba su aliento chocar con sus labios. Su temple, sin embargo, flaqueaba y se hacía notar en la respiración agitada.
"Y sabes que yo siempre te elegiré a ti, Dazai Osamu."
Ninguno de los dos tenía opción de caer a menos que a Osamu se le pasase por la cabeza activar su habilidad y cometer un romántico suicidio doble, algo que no entraba en sus planes todavía.
Hábiles reposaron entonces en el pecho ajeno, acariciándolo a través de la camisa. >
Su posición paso a ser casi igual a la del pelirrojo, apoyando su pecho sobre la barandilla, echado hacia adelante. La gravedad si podía afectarle y dejarlo caer al vacío... pero claramente a Osamu no le importaba mucho.
Miraba al vacío, sin miedo alguno a caer desde allí.
(+)
> Mirada zafiro anclada en aquellos oscuros café, mismos que parecían haber perdido todo el brillo en vida.
"No puedo evitar entrar en pánico cuando tienes una nueva idea."
Normalmente nunca había ningún cabo suelto, pero siendo realistas: estaba aspirando 𝘥𝘦𝘮𝘢𝘴𝘪𝘢𝘥𝘰 >