No se si será unpopular opinion o no pero, a mí personalmente, me encanta la cotidianidad. Conocer a la panadera, pasear y encontrarme con la misma gente, cenar una noche entre semana con mi familia (y la suerte de vivir cerca). Que suerte aprender a valorar todo esto.
Difícil no... ¡Suficiente para hacernos irnos a dormir a las seis y media de la mañana! Siempre os admiro a los opositores, pero este año, además os compadezco. Qué sensación de desamparo, qué humillación. Menos mal que trajimos la IA. Así le culparemos de nuestros fallos.