Btw les recuerdo que en Venezuela también tenemos este adorable sitio llamado Sarisariñama y lo único que nos falta a este punto es que una guevonada rara salga por esos huecos
El video del hombre rescatando a su esposa mientras pelea con ella porque ni en los escombros le deja de formar peo. La señora pidiendo su coca cola fría al salir de las ruinas. El funcionario diciéndole a la abuela que tiene las uñas bellas… somos una vaina arrecha.
Cada botella de agua donada proviene de un venezolano que no tiene agua en su casa.
Cada linterna es de un venezolano que padece apagones de 8 horas.
Cada bolsa de comida es de un venezolano que gana menos de un dolar al mes de salario mínim.
Cada medicina es de un venezolano que tiene que elegir si ese mes compra las pastillas o come.
Cada pieza de ropa es de un venezolano que, probablemente, lleva ya varios años sin estrenar.
Por eso es que jamás podrán rompernos como nación, como gentilicio:
Porque nuestra solidaridad es tan fuerte, está tan incrustada en nosotros, que no se detiene a ver la necesidad propia a la hora de atender la mayor necesidad del otro. Porque toda nuestra ayuda proviene de un pueblo al que no le sobra nada.
Somos un pueblo con muchas virtudes: nuestro sentido del humor, nuestra alegría, nuestra fuerza.
Pero quizá una de las mayores es nuestro sentido de comunidad. Para nosotros, la solidaridad no es un excedente: es nuestra norma. "Donde comen 4, comen 5" nunca fue para nosotros un cliché, sino una forma de vivir.
Saldremos de esta, juntos, unidos, y más fortalecidos. Como salimos de tantas otras en el pasado.
Corrí a hospitales y no ingresé porque no tenían insumos. Mi abuelita murió por falta de medicinas en el país. He tenido que gastar cada una de mis ganancias de autora en clínicas y tratamientos. Quiero una Venezuela para vivir, no para sobrevivir. Por favor, que esta vez sí.🇻🇪🤍
¡Portada revelada, monárquicos!
La segunda parte de la Saga Rey llegará pronto de la mano de @PlanetaLibrosCo
Tendrá capítulos inéditos y dos narradores principales.
Estoy muy emocionada y ya quiero que descubran todos los detalles que hemos creado para ustedes.
—¿Quieres que te ayude a caminar?
—Oye—un Magnus indignado me toma del brazo para susurrarme—A mi nunca me has ofrecido ese tipo de ayuda.
—Él está herido de una pierna y tú nunca has tenido ese tipo de lesión.
—Pues ahora me está comenzando a doler. Ayúdame.
—¿Acaso querías quedarte con esas personas?—detiene su caminata para encararme—Emily, odio cuando te quedas callada, di lo que te apetezca, defiendete que yo voy a respaldarte