La vida es más fácil cuando aprendes a mandar a la mierda sin sentir culpa, porque no todo merece diálogo, a veces basta con cerrar la puerta y seguir respirando.
Con el tiempo aprenderás que los verdaderos lujos son el tiempo, la salud, la buena compañía, la mente tranquila y la libertad de poder elegir lo que quieres hacer.