Preciado sur « Emilia Pérez » :
« Et ne me dites pas que vous avez aimé le film comme argument final. Le fait que vous l’ayez aimé est précisément la preuve que vous baignez encore confortablement dans les eaux de l’idéologie coloniale et binaire ».
https://t.co/axdipe5m49
@p_ablocc Llegué a pensar que con Paris est une fête - un film en 18 vagues la circulación del trabajo de George iba a cambiar, pero no fue así. Todo muy mal.
conflation of political ideologies aside
the current government has dragged on and on trying to stay in power through changes in constitution and fraud
everyone is tired
we want a change
now people are saying the one opposition leader who rallied everyone to mobilize against the regime is a zionist . so damned if you do damned if you don’t the country keeps deteriorating and the geopolitical theatre of it all keeps serving as a smoke screen to the corruption that has kept venezuela a place people migrate away from in search of a better life for more than one generation now because of the government and the situation
what i can say is no government should get away with electoral fraud
and any and all any foreign sanctions affect people negatively on the ground more than they affect anyone in a position of power , and turmoil is a given
Dice la persona que en la introducción para la edición de Cátedra de «Percusión», de José Balza, no mencionó en ningún momento el homoerotismo tan presente tanto en esa como en otras de sus novelas…
Mientras preparo una edición antológica de Teresa de la Parra, descubro sin asombro que, en su edición de Ayacucho, Velia Bosch omitió, pacata, las partes que le parecieron más reveladoras de la homosexualidad de Teresa de la Parra, empatadísima con Lydia Cabrera.
Otros tiempos.
@andreina Entonces habría que precisarlo —en comparación con los Le Pen—, porque lo cierto es que los jóvenes, en su mayoría, votaron por el NFP y lo harán de nuevo este domingo.
«Yo soy esa forma de caer, pensaba, volviendo a darle la calada final al porro. Yo soy básicamente ese modo de dejarse ir».
El diablo de las provincias, de Juan Cárdenas.