«Os aseguro que si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella montaña que viniera aquí, y vendría. Nada os sería imposible.» Mateo 17:20-21🪻🌾
«No llegaba tarde. Llegaba acelerada».
Me contó que durante años calculaba cada trayecto al minutoc por no decir al segundo.
Si Google Maps decía 23 minutos, ella salía 24 antes como mucho.
Cualquier semáforo, atasco o problema para aparcar convertía el viaje en una carrera de obstáculos.
Y muchas veces llegaba puntual.
Pero llegaba mirando el reloj, contestando mal a quien iba con ella y entrando por la puerta con la cabeza todavía en el coche.
Hasta que empezó a regalarse diez minutos.
«No los pierdo. Los compro».
Diez minutos para aparcar sin correr.
Para entrar tranquila.
Para sentarse antes de una reunión y pensar qué quería conseguir.
Nunca había pensado en la puntualidad de esa manera.
Siempre había creído que llegar exactamente a la hora era aprovechar bien el tiempo.
Quizá aprovecharlo también sea no vivir los diez minutos anteriores intentando ganarle una carrera al reloj.
Queridas mujeres, nunca olviden esto:
el mismo mundo que avergüenza a una mujer por ser mamá soltera también te avergüenza a ti por no ser mamá, y avergüenza a otra por tener demasiados hijos. avergüenza a una mujer por tener un hijo a los 19 años porque es demasiado joven, pero también a otra por tenerlo a los 30 porque es demasiado mayor. A vergüenza a la mujer que se casa joven, así como a la que se casa mayor. Avergüenza a las mujeres que no tienen cuerpos "perfectos" y a las que se someten a cirugías para conseguirlos. Este mundo avergüenza a todas las mujeres; ninguna de nosotras se salva, ni una sola. así que ámense y hagan lo que las haga felices.
¿Por qué te preocupas tanto, si el que te cuida nunca duerme? Finalmente un día vas a llegar a la tierra prometida y los muros con tu cántico van a caer.
📌 Súbele a la música, bájale al drama - Pastora Rocío Corson
#SuCasaEsMiCasa