Algunos " animadores" de noticias se pasaron varios pueblos, en el caso niñ@s haitianos. Ministro de Defensa: "no hay ningún antecedente que indique que estamos frente a un tráfico de niños, prostitución infantil o tráfico de órganos". Los traficantes de falsedades, deberían pedir perdón. 😥
@GranPa0l0 Gago y su cuerpo técnico ya fueron...los cambios malos, los jugadores duran 1 tiempo haciendo pressing y despues andan como zombies el 2 tiempo, mal trabajo del PF también
🛑 DATASO 🛑
- 38 mil personas trabajaron en el Censo 2024, 30 tenían Antecedentes, menos del 0.1% del total.
- 25 Ministros tiene Kast, 5 con Antecedentes, representan el 20% del total.
LOS DELINCUENTES SIEMPRE APUNTAN CON EL DEDO A OTROS ANTES DE ENTRAR A LA CÁRCEL.
@24HorasTVN Este weon quiere enaltecer a un dictador, ponerlo a la altura de presidentes elegidos democraticamente, esperemos lo reconozcan en alguna parte del mundo, alguna plaza para creerte jamones
Hace 23 años, Gloria Ana Chevesich sometió a proceso a Jorge Quiroz por la arista Gerens del caso MOP-Gate. Pasó dos noches en Capuchinos, fue acusado de estafa y luego de fraude al Fisco. En 2016, la Corte Suprema, lo absolvió de cargos.
¿El nuevo vocero del Gobierno de Kast es Rodrigo Sepulveda y no nos enteramos?
Increíble como Sepulveda se transformó en una caricatura de si mismo.
Pasó de criticar todo en eternos monólogos a encontrar todo maravilloso.
El daño que hizo @rodrigosepu es incalculable
Comparto este video que lanzaron ayer Silvio Rodríguez y Chico Buarque; los fondos que se recaben serán donados a la Sala de Pediatría del Instituto de Oncología de Cuba, así que si queréis verlo, darle like y compartirlo con otras personas, es un pequeño grano de arena para aliviar la difícil situación en que se encuentran.
El vídeo es precioso y presenta esa Habana tan digna como empobrecida.
https://t.co/AVk6LbJAI7
⚽️🇨🇱 Fuera de bromas. Esa recepción, ese control y ese pase José Luis Sierra lo hará 4 años después en un estadio 🏟️ de Inglaterra. Ese lo hace a la medida del Pony y el otro lo hará magistral para Salas ⚽️
«Los amigos de Adolf Hitler tienen mala memoria, pero la aventura nazi no hubiera sido posible sin la ayuda que de ellos recibió.
Como sus colegas Mussolini y Franco, Hitler contó con el temprano beneplácito de la Iglesia Católica.
Hugo Boss vistió su ejército. Bertelsmann publicó las obras que instruyeron a sus oficiales.
Sus aviones volaban gracias al combustible de la Standard Oil [hoy Exxon y Chevron] sus soldados viajaban en camiones y jeeps marca Ford. Henry Ford, autor de esos vehículos y del libro El judío internacional, fue su musa inspiradora. Hitler se lo agradeció condecorándolo. También condecoró al presidente de la IBM, la empresa que hizo posible la identificación de los judíos.
La Rockefeller Foundation financió investigaciones raciales y racistas de la medicina nazi. Joe Kennedy, padre del presidente, era embajador de los Estados Unidos en Londres, pero más parecía embajador de Alemania. Y Prescott Bush, padre y abuelo de presidentes, fue colaborador de Fritz Thyssen, quien puso su fortuna al servicio de Hitler.
El Deutsche Bank financió la construcción del campo de concentración de Auschwitz.
El consorcio IGFarben, el gigante de la industria química alemana, que después pasó a llamarse Bayer, Basf o Hoechst, usaba como conejillos de Indias a los prisioneros de los campos, y además los usaba de mano de obra. Estos obreros esclavos producían de todo, incluyendo el gas que iba a matarlos.
Los prisioneros trabajaban también para otras empresas, como Krupp, Thyssen, Siemens, Varta, Bosch, Daimler Benz, Volkswagen y BMW, que eran la base económica de los delirios nazis.
Los bancos suizos ganaron dinerales comprando a Hitler el oro de sus víctimas: sus alhajas y sus dientes. El oro entraba en Suiza con asombrosa facilidad, mientras la frontera estaba cerrada a cal y canto para los fugitivos de carne y hueso.
Coca-Cola inventó la Fanta para el mercado alemán en plena guerra. En ese período, también Unilever, Westinghouse y General Electric multiplicaron allí sus inversiones y sus ganancias. Cuando la guerra terminó, la empresa ITT recibió una millonaria indemnización porque los bombardeos aliados habían dañado sus fábricas en Alemania.»
(Fragmento de Espejos: una historia casi universal, obra de Eduardo Galeano)
Sin animo de polemizar con fachistan, me tiene muy sorprendido la escasa cultura de José Antonio Kast. Y lo digo con sinceridad. Yo pensaba que era un tipo más preparado. Me he dado cuenta que es sumamente ignorante y simplón
Según Fernando Agustín Tapia, en una conversación con el polaco, este último le contó que Aubert atornillaba al revés, siempre que veían un refuerzo, era filtrado a la prensa.. salvo que fuese de Huachipato, no había ninguna dificultad en traer jugadores
EL BUFÓN CON CAPA PRUSIANA
Un diputado diminuto para una política pequeña.
Javier Olivares, parece convencido de que hacer política consiste en ser cosplayer. Literalmente. Porque aparecer en el Congreso Nacional con una capa prusiana y lentes oscuros emulando al dictador no es un acto de rebeldía, ni de irreverencia, ni de valentía. Es algo mucho más pequeño, mucho más idiota: la desesperación de un hombre que necesita llamar la atención aunque sea revolcándose en la miseria simbólica de una época oscura.
Lo suyo no es provocación inteligente; es farándula con olor a naftalina autoritaria. Un cosplay patético, hecho por alguien que jamás entendió el peso histórico de aquello que intenta caricaturizar. Porque jugar a Pinochet en un país que fue marcado por la tortura, los desaparecidos y el miedo, no es transgresor: es vulgar, abyecto y miserable. Es el equivalente político de hacer chistes en un funeral para asegurarse de que alguien lo mire cinco segundos.
Y ahí está el núcleo del problema: Olivares no soporta su propia irrelevancia.
Toda su carrera ha sido una lucha desesperada contra el olvido. Primero gritó en televisión, después opinó como iluminado en un panel, y ahora se dedica a fabricar polémicas como un influencer envejecido que descubre que el escándalo da más clics que las ideas. Su trayectoria no tiene doctrina. No sigue principios: sigue cámaras.
Lo más ridículo es que él probablemente se cree audaz. Debe imaginarse a sí mismo como una especie de enfant terrible de la política chilena, un disruptor incómodo para la izquierda. Pero la realidad es mucho menos cinematográfica. Lo que vimos fue a un adulto disfrazado de caricatura histórica para conseguir atención en redes sociales. Un hombre grande jugando a ser un tirano porque no tiene la capacidad intelectual para ser algo más.
Ni siquiera hay convicción detrás del acto. Hay pobreza de un cálculo adolescente. Hay esa lógica miserable del algoritmo donde cualquier estupidez sirve mientras entregue visibilidad. Porque Olivares comprendió hace tiempo que no puede destacar por profundidad, preparación ni densidad política. Entonces eligió otro camino: el del bufón provocador. El problema es que hasta los bufones requieren ingenio, y él apenas alcanza el nivel de imitador en una vulgar fiesta temática.
“La tragedia no es sólo su ridiculez personal. La tragedia es que el Congreso termine convertido en un escenario para este tipo de performances miserables”.
Mientras algunos discuten seguridad, crecimiento o salud pública, Olivares juega a disfrazarse de fantasma autoritario como un escolar buscando risas en el recreo. Y eso habla incluso, menos de Pinochet que de él mismo: de su pequeñez, de su vacío, de su absoluta incapacidad de comprender dónde está parado, de su propia insignificancia.
Porque hay algo particularmente miserable en trivializar el dolor ajeno para ganar exposición. Detrás de su numerito hay familias que perdieron hijos, padres y hermanos. Hay personas torturadas. Hay heridas históricas todavía abiertas. Pero Olivares pertenece a esa generación de opinólogos narcotizados por su propia imagen, incapaces de distinguir entre provocación política y degradación moral. Para ellos todo es contenido. Todo es show. Todo es utilizable mientras su nombre siga circulando.
Y quizá eso sea lo más demoledor de Javier Olivares: no produce miedo, produce vergüenza ajena. No encarna fortaleza, sino fragilidad emocional disfrazada de arrogancia. No parece un líder radical; parece un hombre desesperado por seguir siendo relevante en un país que hace rato dejó de tomarlo en serio.
En el fondo, Olivares no es peligroso por inteligente. Es peligroso por banal. Porque representa esa degradación contemporánea donde la política ya no necesita ideas, sólo espectáculo; ya no requiere estatura, apenas visibilidad.
Un ex rostro televisivo convertido en caricatura de sí mismo, usando símbolos oscuros como utilería barata para alimentar su propia estupidez. @MisColumnas