Sentir esta más cerca de la emoción, que nombrar la emoción que creemos sentir. Mencionar emociones es parte de la inteligencia cognitiva. Sentir, aunque no sepamos ponerlo nombre, es la base de la inteligencia emocional.
Descubrir que el pensamiento científico tiene la capacidad de rectificar, hace que sigamos en este duro marco de apostar por la ciencia. Ya lo dije en 2009, Seligman, lo confirma en 2011, es el paso de la Happiology a la Well-being. Os lo dejo en original y traducción.
Las profesoras del grupo de Innovación pedagógica del CMP continúan compartiendo con el resto del claustro nuevas técnicas de Aprendizaje cooperativo para aplicar en el aula. Hoy la sesión ha sido totalmente práctica.
#innovamos#cooperamos#interdependenciapositiva