Al final, la muerte borra el ego en un instante. Y aun así, pasamos la vida dejando que el orgullo decida cómo amamos, cómo perdonamos y hasta cómo vivimos.
Un empresario descubrió que tres de sus empleadas estudiaban y trabajaban al mismo tiempo para poder pagar sus estudios. Decidió hacerse cargo de todos sus gastos universitarios y les explicó que no era un premio por trabajar, sino una inversión en personas que quieren crecer. No está construyendo una empresa, está construyendo personas 💙