Qué privilegio llegar a una etapa de tu vida en la que ya no querés impresionar a nadie.
Solo querés aprender mucho, cuidar tu cuerpo, tener conversaciones interesantes, amar bien y construir una vida que se sienta tuya.
es increíble el contraste cuando vivis solo que a la mañana te encontras en el mejor momento de tu vida sin que nadie te rompa los huevos y cuando se hace la noche empezas a considerar colgarte una soga al cuello