Queridos amigos hoy estoy un poquito perjudicado. Veréis por las tardes veo a mi Maria dormida en el sofá y veo su cara ya con alguna arruga que otra y claro, es que en Julio cumplirá 80 años y recuerdo muchas cosas de mi juventud ratos muy felices que hemos pasado juntos y
Julio Anguita.
Gracias por tu ejemplo.
Por tu empeño en enseñarnos a vivir como se piensa.
Por abrirnos las puertas de tu casa, por recibirnos en esa planta baja cordobesa, cuando recién empezábamos.
Te vamos a echar mucho de menos.