Chapeau bas pour Beatrice Vialle qui s’est posé pour la dernière fois à Paris CDG aux commandes d’un Boeing 777-300 d’Air France après 40 ans de carrière et plus de 17000 heures de vol ✈️ 👩✈️
Elle a été la seule femme française et l’une des deux seules au monde à avoir piloté le mythique Concorde.
#AirFrance #Pilote #Concorde
@carlosadams Hay que ser bien estúpido para hacer un comentario tan pueril ante estos hechos. Si lo que quieras es que supieran que tienes un ático con piscina entonces eres de verdad un verdadero imbécil
Durante la guerra en Sarajevo, la gran escritora y mujer de teatro Susan Sontag, montó una obra en esa ciudad.
El público esperaba que pasara el tren para correr y escudarse en él para poder entrar en la sala donde se representaba la obra, a riesgo de ser alcanzado por las balas.
Sontag, vio al teatro y a la cultura en general como un poderoso acto de resistencia cultural contra la guerra, una forma de expresar solidaridad con los ciudadanos y de crear espacios que los hicieran sentir que la vida podía llegar a ser vivida desde la celebración y no solamente desde el dolor y la barbarie. Eso creía ella les daba fuerzas para seguir resistiendo los duros momentos que vivían.
Menos mal que Sontag, no hizo eso en la Venezuela actual, porque aparecerían de inmediato los histéricos que desde fuera del país le dirían que es una normalizadora, una cómplice del régimen y la pondrían de inmediato en la lista a lo Tascón, de los que habrá que perseguir cuando todo cambie, simple y llanamente por seguir manteniendo una luz de esperanza sobre el escenario.
Tiempos terribles donde la intolerancia gobierna la razón de algunas personas.