Ojalá todos experimenten, al menos una vez, la tranquilidad de estar enamorados de la persona correcta. Esa sensación de saber que puedes querer sin límites, bajar la guardia, sentirte en casa y descubrir que el amor mutuo se convierte en el lugar más seguro del mundo.
Una cosa que le envidio a ellas es que siempre estaban las 4 para todo aunque tuvieran trabajos, horarios y responsabilidades distintas. Aunque tuvieran familias. SIEMPRE tenían tiempo para pelotudear juntas tomándose un cosmopolitan.