Y justo cuando se consumó la eliminación de la Selección de Japón ante la Selección de Brasil, Hajime Moriyasu se acercó a sus aficionados y les hizo una reverencia para agradecerles por todo el apoyo que les brindaron durante el torneo.
Por un momento, el míster japonés dejó de lado su libreta, se alejó de todos, caminó por la cancha y simplemente quiso agradecerle a los que respaldaron a su equipo. Un gesto que resume los valores de su selección. Un detalle que resume el porqué todo el planeta fútbol se enamoró de su equipo.
De la Selección de Japón aprendimos que si vas a caer, tiene que ser con honor y dejándote absolutamente todo. Y del maestro Hajime Moriyasu aprendimos que hay que ser grande en la victoria, pero todavía más grande en la derrota.
EXCESO DE CLASE, GRANDEZA Y SEÑORÍO.
Suudi Prens Al-Waleed ve eşi Ameerah, Louis Vuitton giydi. Başörtüsü, burka ve peçe zenginlere uygulanmıyor.
Kurallar neden zenginlere esniyor da yoksullara katı uygulanıyor?