En la rueda de prensa que acaba de dar Donald Trump, quedaron claras varias cosas:
1. Todo fue por el petróleo y para enriquecer a sus petroleras
2. A Venezuela no la van a gobernar los venezolanos y de paso le dieron una patada a María Corina Machado
3. Nunca les interesó derrotar el narcotrafico, ya que hace un mes indultaron a uno de los más grandes narcotraficantes del mundo ex presidente de Honduras
4. El Derecho Internacional no sirve para NADA
5. La ONU sí que menos
6. El mundo entero está a merced de los Estados Unidos y nadie puede hacer nada
7. Hoy fue Venezuela por el petróleo, mañana será Chile por el cobre, después Argentina por sus tierras raras o Colombia por su agua
8. A pesar del poder de Rusia y China, al final, son actores inmóviles y que solo observan de lejos el tablero geopolítico mundial
Y para terminar sobra decir que se acaba de crear un precedente peligrosísimo para el mundo.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.