Y Pedri siguió hoy con su tradición más bonita en honor a su ídolo.
Cada vez que Pedri gana un título, se queda en la cancha con su padre para cobrarle un penal y luego abrazarse. El sueño del papá de Pedri era ser portero profesional y cuando apuntaba a debutar en tercera división, tuvo que dejar el fútbol para dedicarse al negocio familiar, tras la muerte de su padre.
Ese penal es un abrazo al sueño que no pudo ser, pero que ahora cumple su hijo. Fulbo❤️
"O batom na minha camisa, nega, é um lembrete das rua.
Não vou falar sobre nós dois, hoje eu vou falar das duas. A todas que eu fingi amar."
- Alee em "SÃO PAULO" ft. Klisman