Petro con el closet lleno de esqueletos; ADLE con ganas de hacer show y tener coartada. Y no se trata solo de la corrupción rampante de estos cuatro años; quedará sobre la mesa la incompetencia, el caos y la disfuncionalidad del Pacto y su líder. No gobernaron sino que parlaron.
Siento tranquilidad del alma por no pertenecer a ninguna ideología de derecha ni de izquierda. Me asombra la gente como insulta a otros por pensar distinto. Es una debilidad del ser.
Un impulso iracundo de un país enfermo. El sentimiento se tomó la razón.
¿No ganó tu candidato? Bienvenido a la democracia. Hace 4 años unos tuvieron que aceptar a Petro; hoy nosotros debemos aceptar a quien ganó.
Se hace oposición, se debate y se critica. No se quema el país porque perdió el que te gustaba.
¿Que qué vamos a hacer? Lo que siempre hay que hacer: querernos, trabajar por un país mejor, defender los derechos de todos y cada uno. Por primera vez la ciudadanía interesada en participar en la democracia superó el 63% y eso ya es ganancia, ahora hay que ver cómo funcionamos
Colombia eligió hoy presidente a Abelardo De la Espriella, felicitaciones. El resultado de la votación deja en claro una realidad indiscutible: Colombia está profundamente dividida. Reconocer y aceptar esta realidad es la primera gran responsabilidad que tiene el presidente electo.
Es el momento de la serenidad de los líderes, empezando por el presidente Petro, para convocar a la sensatez y evitar que la división se traduzca en violencia. Es también responsabilidad de todos nosotros desarmar los espíritus. El camino de la reconciliación tiene que comenzar esta noche.
Hoy siento una profunda tristeza por el rumbo que tomó Colombia. Respeto la decisión democrática de millones de ciudadanos, pero no puedo ocultar mi preocupación frente a lo que representa el gobierno de Abelardo de la Espriella para los derechos, la soberanía y la democracia.
Urge una reflexión seria sobre los errores, escándalos y frustraciones que marcaron los últimos años y que terminaron abriendo la puerta a este escenario.
Pero la esperanza sigue intacta.
Desde el Congreso no bajaremos la cabeza ni renunciaremos a nuestras convicciones. Mi curul hará oposición robusta y rigurosa. Defenderemos los derechos laborales, los de las mujeres, de las minorías, del ambiente y de todas las personas que hoy sienten incertidumbre frente al futuro.
A quienes están tristes: la democracia no termina en una elección. Empieza una nueva etapa de organización, vigilancia y resistencia democrática y pacífica. Nos encontrarán, como siempre, defendiendo a Colombia. Aquí nadie se rinde.
Mensaje a los candidatos presidenciales
El espíritu del 1.000.000 de votos
1. El domingo Colombia habló. Y Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda tienen la enorme responsabilidad de pasar a la segunda vuelta. La responsabilidad de representar a la mayoría de los electores. De sumar y ampliar. De ir mucho más allá de su importante e incuestionable resultado.
2. Colombia también expresó que hay otras maneras de hacer política: en las formas y en el fondo. Nosotros no logramos pasar a segunda vuelta, pero nuestras ideas están presentes de manera significativa. Un millón de ciudadanos quieren un CAMBIO.SERIO.SEGURO. A los que hay que sumar otras expresiones de voto moderado y de centro que tuvieron también presencia relevante. Hay una parte muy importante de la ciudadanía que resistió la polarización y expresó su pluralidad.
3. Lamentablemente, el mismo domingo en la noche, escuchamos a los ganadores discursos inflamados, sectarios y agresivos hacia los que votaron distinto. Discursos que presagian lo peor para Colombia. Y en las horas posteriores hemos conocido también posicionamientos peligrosos para nuestra vida democrática.
4. Hacemos un llamado a los candidatos a una campaña limpia, con debates, con una renovada cultura democrática y que no divida todavía más a esta Colombia polarizada que, como dijimos, es una grave amenaza a nuestro futuro compartido.
5. El espíritu del millón de votos, lo que entendemos que querían la inmensa mayoría de los que votaron a la formula Sergio Fajardo y Edna Bonilla, debe ser escuchado y atendido. A toda Colombia le ofrecemos el Decálogo del millón que presentaremos mañana a las 12h.
Los votos no son de los dirigentes. Son de cada ciudadano y ciudadana. Y estos son libres. Pero los que fueron, son y serán nuestros principios y propuestas están ahí para aportar gobernabilidad y centralidad al nuevo gobierno.
Se viene la campaña más asquerosa del mundo, los dos sectores más repulsivos del país enfrentados. Van a sacar lo peor de ambos lados. Va a ser horrible.
Balance electoral. El deterioro de la democracia en esta campaña ha sido pavoroso: 1. Insultos, no debates. 2. Ataques anticipados y sin pruebas al organismo electoral. 3. Fantasma de un fraude no se sabe con qué intenciones. 4. Desaparición terminal de los partidos. El Liberal está disuelto. 5. Presencia de dinero en las campañas sin antecedentes. El control de gastos desbordado. 6. Utilización como nunca desde antes de los años cincuenta del poder del Estado a favor de un candidato. 7. Ataques a la prensa. 8. Los medios de comunicación del Estado al servicio de una candidatura de manera obscena. 9. Redes sociales anónimas destruyendo reputaciones de manera desenfrenada. 10. Inteligencia Artificial que ha liquidado la posibilidad de saber la verdad. Lo que era evidencia, ahora es ficción. COLOMBIA HA MARCHADO HACIA ATRÁS EN LA BÚSQUEDA DE LA DEMOCRACIA.
No nos cansamos de lo tóxico. Con de la Espriella podríamos tener otro sabio explosivo en palacio. Un signo personal parecido al de Petro. Argumento de autoridad, pendencia como ejecutoria, lírica y el bel canto, apego al decreto, revanchismo, excepción mejor que la regla...
Me da como decepción ver amigos que apoyan a Abelardo.
A Paloma y Cepeda, entiendo, aunque no esté de acuerdo con algunas cosas, pero ADLE… es increíble que alguien quiera tener a alguien así como presidente.