No tengo ojos para el lunes de...
No tengo tetas para los martes de ...
No tengo barba para los miércoles de...
No soy sexy para los jueves...
No tengo labios para los viernes de...
¡Menos mal que tengo cerveza para el sábado!
Espárragos en Dos Texturas, Crema de Coliflor y Yema Fluida
En cocina, el calendario no lo marcan las hojas del almanaque, sino lo que entra por la puerta de servicio. Y cuando llegan las primeras cajas de espárragos, sabemos que la primavera ha dado el golpe de estado. Para nosotros, el espárrago no es solo una guarnición; es un ejercicio de precisión. El blanco, ese aristócrata que vive en el economato de la tierra, exige que lo tratemos con guante de seda para no romper su punta. El verde, el triguero, es puro nervio, clorofila salvaje que nos pide fuego corto y respeto máximo.
Si nos ponemos históricos —que nunca está de más para saber qué estamos salteando—, esta vara viene de lejos. Los egipcios ya los tenían en su mise en place de ofrendas, pero fueron los romanos quienes se obsesionaron de verdad. Augusto, que debía de ser un ansioso en el pase, decía: "Hazlo en menos de lo que se tarda en cocer un espárrago". Una orden que cualquier jefe de cocina hoy firmaría debajo de un vale de comandas.
En Francia, el espárrago es religión. Allí, en el siglo XVII, Luis XIV se encaprichó tanto que obligó a sus jardineros a inventar sistemas de cultivo para tenerlos fuera de temporada. Los llamaba "puntas de amor". En las Landas, el suelo arenoso es el secreto de esa blancura nacarada que parece mármol. Si cruzas a Inglaterra, la cosa se pone más ruda. Durante años, en los mercados de Londres, la gente los llamaba sparrowgrass (hierba de gorriones), una deformación de asparagus que acabó por calar en el recetario popular británico. Allí, el espárrago verde de Vale of Evesham es tan sagrado que tiene hasta su propio festival.
Pero vamos a lo que nos quema: los fuegos.
Para este plato, buscamos el equilibrio entre la elegancia del blanco y la potencia del verde.
Empezamos con la base: un puré de coliflor que tiene que ser seda. La cocemos en leche y agua a partes iguales, la escurrimos a conciencia y la pasamos por el Thermomix con un diente de ajo que habremos confitado previamente en AOVE a baja temperatura. Queremos que el ajo perfume, no que grite. Montamos con un hilo de ese mismo aceite para que brille.
Los protagonistas van al vapor. Nada de hervir a borbotones para que pierdan el alma. Los blancos, bien pelados de arriba abajo; los verdes, solo el tercio inferior si hace falta. Al dente, que crujan, que nos digan que están vivos. Los refrescamos en agua con hielo para fijar ese verde eléctrico y el blanco marfil.
En el centro del plato, dejamos caer un huevo poché. Aquí te la juegas: la clara debe estar recogida, como un velo, y la yema tiene que ser lava líquida lista para inundar el puré al primer corte. Alrededor, unos guisantes lágrima o muy tiernos, apenas escaldados tres segundos, para dar ese toque dulzón de huerta.
El cierre es el contraste técnico: tempura de espárrago blanco. Cortamos unas láminas finísimas con la mandolina, las pasamos por una mezcla de harina y agua con gas casi congelada, y al aceite a 180°C. Solo unos segundos. Coronamos el plato con estas tejas crujientes que le dan la verticalidad y el crujido que todo pase necesita.
Es un plato de producto, sin humos innecesarios. Es tierra, técnica y esa pizca de locura que nos hace encender los fogones cada mañana.
#sedcuriosos
@FonsiLoaiza Como provinciana ya no sé cuando ir a Madrid. Si en la feria de abril, las fallas, el rally de Montecarlo, el 4 de julio, a matanza do porco, el orgullo, o la romería de Pastoriza. Porque lo de San Isidro, sigue? 😏
Hasta ahora he podido mantener a salvo mi secreto. He superado situaciones complicadas, pero ninguna como la de hoy. 2 policías acaban de llegar, y me temo que no tardarán en descubrir que llevo un mes viviendo en esta Biblioteca que está abierta las 24 horas del día>>>
EL ANTES VS EL AHORA
Antes la vida iba con menos control remoto. Quedabas “a las seis en la fuente” y eso era un contrato verbal sagrado. No había “te mando ubicación”, “llego en 7 min”, “estoy aparcando” cuando todavía estás en casa con el abrigo puesto. Si alguien no venía, te comías la espera mirando el reloj como si fueras guardia suizo… y luego te ibas con dignidad y una frase mítica: “me dejó plantado”. Ahora es peor: no te dejan plantado en una plaza, te dejan plantado en el chat, que es como que te ignoren pero con recibo de lectura. El “visto” es el nuevo “paso de ti”, pero con tecnología y depresión.
Antes, si querías saber algo y nadie lo sabía, se decía: “ni idea”. Y no pasaba nada. El mundo seguía girando igual. Hoy, si no sabes el nombre de un actor secundario, tu cerebro entra en modo “no puedo vivir así” y te ves a las tres de la mañana investigando como un detective: pestañas abiertas, anuncios, foros, un vídeo de “10 curiosidades del reparto”… y al final lo encuentras y dices: “ya está”. ¿Te aporta algo? No. ¿Te quitó sueño? Sí. ¿Lo recordarás mañana? Tampoco. Pero oye, la ansiedad va servida.
Antes elegir una peli era fácil: había lo que había. Videoclub, carátulas, “esta no, esta ya la vi”, y te llevabas la que quedaba. Y lo vivías. Ahora tienes 400 plataformas, 12.000 opciones y tardas 40 minutos en decidir para acabar viendo lo mismo otra vez, porque el exceso de elección no te da libertad: te da parálisis. Y encima la tele te pregunta “¿sigues ahí?”. ¡Claro que sigo! Si no me he movido en una hora, pero por estrés, no por relax.
Antes la música se “cazaba”. Grababas de la radio y te quedaba el locutor encima: “¡Y ahora…!” y tú: “¡Cállate!” Pero esa cinta era tu tesoro. Ahora tienes toda la música del planeta y te pasas la vida saltando canciones porque “no es mi mood”. ¿Qué mood? ¡Si estás doblando calcetines! Antes doblabas con lo que sonara y ya. Ahora necesitas una playlist llamada “doblar ropa pero con autoestima”.
Antes hacías pocas fotos y eran recuerdos de verdad. Se revelaban, se guardaban, se miraban. Hoy haces 200 fotos en una tarde, las editas, las subes, y mañana ni te acuerdas. Las fotos ya no son memoria: son certificado de presencia. “Mirad qué bien estoy.” Y luego te sale un “recuerdo” en el móvil y te mete una puñalada emocional: “¿Te acuerdas cuando eras feliz?” Gracias, aplicación, muy terapéutica, sí.
Antes el aburrimiento era creativo. Te aburrías y te inventabas algo: salir, llamar, jugar, pensar, mirar al techo. Ahora el aburrimiento dura tres segundos: aparece y lo matas a scroll. Vídeos cortos, memes, recetas con música épica, gente bailando… y tú consumiendo estímulos como una aspiradora. Luego “no me concentro”. Normal: tu cerebro ya no camina, hace zapping.
Y ojo, no digo que antes todo fuera mejor. Antes también había historias: esperar al fontanero como si fuera una aparición, pelearte con el módem, perderte por no tener GPS… Pero había algo que sí era mejor: el ritmo humano. Había huecos, silencio, paciencia. Ahora lo tenemos todo más rápido, más cómodo, más conectado… y vivimos con prisa incluso sentados en el sofá.
La sensación es esa: antes usábamos las cosas. Ahora las cosas… nos usan a nosotros. Y a veces lo más moderno que puedes hacer es lo más antiguo: apagar el móvil un rato, quedar “en la fuente” como si fuera 1998 y recordar que, sorprendentemente, también se puede vivir sin notificaciones.
Recibo un mensaje de Sara, mi esposa: Te espero aquí, es urgente. A continuación me llega una ubicación. A simple vista es de un lugar en las afueras de la ciudad. Llamo a Sara, pero me rechaza. Unos segundos después me envía un nuevo mensaje: Ven ya, no puedo hablar>>>
Adamuz, Paiporta, Cambrils, Madrid, Barcelona y tantos demuestran la grandeza de nuestro pueblo. Gracias a todos los ciudadanos, fuerzas de seguridad, sanitarios y todos. Dolor inmenso con todos los afectados
NECESITO MUY URGENTE AUXILIAR DE ENFERMERÍA
Con permiso de trabajo, y hago contrato indefinido 40h semanales.
Abstenerse enfermeros, o médicos pendientes de homologación del título en España.
Vivo en Barcelona ciudad, soy enfermo de ELA con traqueotomía y PEG:
Transferencias con grúa.
Turno de noche y turnos de tarde y fines de semana rotativos cada mes.
NO enviar mensajes directos en redes sociales.
Interesad@s enviar currículum por whatsapp al 630324954