Petro es un embaucador intelectual, un inepto profesional, un pirómano de vocación y un guerrillero de corazón.
En 30 días sale a la calle a hacer lo único que sabe, engatusar pendejos con discursos babosos e incendiarios de lucha de clases y victimización antiimperialista.
Todos los que no queremos que gane Iván Cepeda le solicitamos encarecidamente al señor Gustavo Petro que siga trinando con el desespero que lo ha hecho en los últimos días.
Mientras Cepeda se vende como un falso pacificador, Petro evidencia el verdadero espíritu del proyecto.