De estar en la cúpula del poder a ser uno de los hombres más buscados por la justicia de Venezuela; Rafael Ramírez desde el exilio enfrenta una orden de aprehensión, una alerta roja de Interpol y una inhabilitación política para ejercer cargos públicos.
🎤 @genesisrivasgc
Hoy me desperté con una joya jurídica versión chavismo premium: Delcy Rodríguez dice que la ley de amnistía “llegó a su fin”. Así, sin anestesia. Como si estuviera hablando de una promoción de supermercado que venció el domingo.
Y yo me pregunto, genuinamente: ¿en qué artículo decía que esa ley tenía fecha de caducidad? ¿En letra chiquita? ¿Al lado de “consumir preferiblemente antes de…”?
Porque no, las leyes no funcionan así. No “se acaban” porque alguien lo anuncie frente a un micrófono. Las leyes se derogan, se sustituyen o se anulan mediante mecanismos claros. Pero claro, estamos hablando de un sistema donde el derecho es más decorativo que vinculante.
Entonces no, no es que la ley “llegó a su fin”. Es que decidieron políticamente pasarle por encima. Que es distinto… pero aquí lo venden como si fuera lo mismo.
Y mientras tanto, más de 400 presos políticos siguen tras las rejas. Y miles de personas que fueron “beneficiadas” con esa amnistía siguen sin libertad plena, con medidas, amenazas o simplemente esperando que no les cambien las reglas otra vez. Porque ese es el verdadero mensaje: aquí nada es estable, todo depende del humor del poder.
Lo más absurdo no es la declaración en sí. Es la normalización. Que pretendan que el país acepte que los derechos funcionan como un interruptor: hoy te los doy, mañana te los quito, y pasado mañana te explico que en realidad nunca fueron tuyos.
Y no, esto no es torpeza ni ignorancia jurídica. Es diseño. Es un sistema donde la ley no es un límite al poder, sino una herramienta del poder. Algo que se usa, se estira o se descarta según convenga.
Al final, lo que están diciendo sin decirlo es bastante simple: aquí la justicia no es un principio, es una opción. Y siempre, casualmente, la opción del que manda
No sé trata de pasar la página sino de no seguir entregando a Maduro los espacios sin luchar, ante quedarme en casa y no hacer nada, prefiero demostrar mi rechazo votando contra ellos, no se las voy a poner tan fácil.
Si fuimos exitosos como sociedad civil, votando en el 2023 en las Primarias
En el 2024, el 28 de Julio, votamos y derrotamos al régimen por paliza.
Este desconoció los resultados por tener la "fuerza" para hacerlo no el derecho.
Y de pronto, en el 2025, hay elecciones para la Asamblea Nacional, Gobernaciones y Alcaldias y Consejos legislativos estatales y otra probable elección para reformar la Constitución y se nos invita a abstenernos y la razón es que el régimen sigue, y el CNE no es imparcial, entonces, para que votamos en éstos últimos 25 años con el mismo régimen y CNE de mayoria oficialista,y para que sirvieron las abstenciones.
La abstención nos dividió y nada se logró.
En cambio, con el voto se construyó una fuerte unidad política y se logró el clamoroso triunfo del 28 de julio.
Seguir votando es la única via civil y pacifica que existe, las otras "vias" existen y en nuestra historia siempre han estado alli, pero no dependen de nosotros, ciudadanos de a pie y a quienes nos toca la obligación de pensar siempre en términos de Nación y futuro compartido.
No quiero a mi pais invadido por nadie, ni enguerrillado.
En el siglo 19 nos hizo y deshizo la discordia interna.
En el siglo 20, desde 1936 empezó a construirse el proyecto democrático modernizador, hoy interrumpido.
Pero esa es la via constructiva, nacional, democrática, reconciliada como Nación y con un Estado eficiente, inmune a la corrupción.
Suena utópico, pero para eso sirven las utopías, ayudar a crear un horizonte historico para lo "afirmativo venezolano" en clave siglo 21
@HenriFalconLara Felicitaciones, cualquier iniciativa que nos lleve al rescate de la democracia es bienvenida, no es hora de quedarnos en nuestros hogares con los brazos cruzados y dejarle el país a quienes lo han destruido, no hacer nada es llevarnos al precipicio y desaparecer como país democra
@HenriFalconLara Mas claro imposible, tenemos que repetir lo que hicimos en el 2007 cuando se pretendía reformar la constitución, el único camino que nos queda es votar en contra y defender la democracia.
Definitivamente eres un eunuco mental, es que no entiendes que si no votamos en contra de la reforma constitucional planteada por Maduro se termina de perder las pocas libertades que tenemos, hay q hacer lo que se hizo en el 2007 votar en contra de la reforma de Chávez.
Definitivamente eres un eunuco mental, no entiendes que hay que rechazar la reforma constitucional y la única forma de hacerla es salir a votar como se hizo en el 2007.