Estoy indignada, enervada, profundamente decepcionada de este gobierno de improvisados.
Están tirando el dinero con estos proyectos mientras hay calles en San Ángel abandonadas por el poder presidencial.
Basta de discriminarnos por ser inteligentes.
Pensaron que con el desabasto les caía la gran oportunidad de golpear a AMLO.
Se pusieron felices.
No entienden que la gente tiene inmensas ganas de terminar con la corrupción.
Quedaron como defensores del robo, la rapiña y el saqueo. Y sus críticas, como las de unos ladrones.
Tengo 25 años de dar clases de violín, en los 3 últimos he visto caer legiones enteras de niños y jóvenes a quienes parece gobernarles la ley del mínimo esfuerzo. Atención papás con la tecnología mal empleada, los estamos llevando a un peligroso camino sin retorno.