Viven amparados en la sutil mentira de la vida. Vivan sus vidas y crean que son felices.
Cuando llegue el día, yo les esperaré sentando en mi sillón armado con mi ballesta, una botella de ron y unas palabras con las que espero hacerles reflexionar.
@xfallenthvndcr a las ajenas. Unas cuerdas salieron del extremo del trozo de madera y apresaron las muñecas de la muchacha.—
Los del ministerio son unos capullos...
—Fue lo único que murmuró mientras se encogía de hombros y guardaba nuevamente la varita, empuñando después la ballesta que >
@xfallenthvndcr >—Murmuró con voz rasgada, sacudiendo levemente el arma a modo de amenaza. Estaba claro que tenía el seguro quitado y una flecha sobre el carril de disparo.
No le interesaba el alcohol por parte de la chica. Neyzam tenía varias decenas de botellas en su campamento. Todas ellas >
@xfallenthvndcr >durante unos escasos segundos antes de dar un trago. Notó el ardor bajar por su garganta y no tardó en darle un último trago mas antes de devolvérsela.—
@xfallenthvndcr > también era un fiel adorador del whisky. Tras dar un par de pasos hacia la muchacha, alargó el brazo para tomar la cantimplora. Olisqueó durante unos instantes el contenido y por una vez, le daría un pequeño voto de confianza. Bajó el arma y mantuvo el contacto visual >