@MODESTPlRATE + parsimonia, mirándole desde arriba; la sombra que proyectaba el ala de su sombrero le ocultaba parcialmente la cara.
—¿Y bien? ¿Esto es lo que habéis recogido del mar?
@MODESTPlRATE + destacable a parte de la larguísima melena roja y el brillo de la determinación en sus ojos, y a pesar de las historias que pudieran contar sobre ella y su tripulación... parecía bastante mundana. Apoyando la mano sobre el pomo de su espada, se acercó al chaval con +
@MODESTPlRATE +
—¡Barco a la vista!
No era un barco, era una embarcación pequeña, más bien un bote. Pensada para transporta a apenas un par de personas, y como mucho algo de cargamento.
@MODESTPlRATE El sol brillaba en el cielo casi alegre, el viento les era favorable y el Dame Rouge surcaba las olas con la tranquilidad que compartían sus tripulantes, que sabían que esta vez llegarían antes de lo previsto a su destino. Nasáu era el puerto pirata más importante de aquellas +
@MODESTPlRATE + aguas, y tras un tiempo alejadas del Caribe, por fin volvían a casa. Las imponentes velas rojas se hincharon, acompañando las instrucciones que se gritaban aquellas mujeres las unas a las otras y el ajetreo habitual de cubierta, cuando de pronto la vigía dio la señal:
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