Bad Gyal sobre hacer música latina siendo española:
«Soy muy consciente de que no soy latina, que no vivo esa discriminación, que nunca podré tener el mismo discurso, ni entender la opresión ni el sufrimiento que han vivido, las dificultades que ha pasado esa música [...] Nunca voy a vivir eso, pero no podría ser artista si no pudiese inspirarme en esa música, cortaría mis alas».
El verdadero tres doritos después.
Lloren hijos de puta, lloren mucho, porque ni llorando lágrimas de sangre pagarán el daño que le hicieron a Venezuela.
#ULTIMAHORA a 7 años de la muerte de Oscar Pérez. Estados Unidos 🇺🇸 ataca instalaciones militares en Venezuela 🇻🇪 será que las palabras de Oscar se hacen realidad “Maduro, tu poder se acabo” mi solidaridad con el bello pueblo venezolano. 🕊️
Dos mujeres, dos caminos opuestos.
María Corina Machado vive prisionera en su propio país. No puede salir, no puede competir, no puede ejercer sus derechos más básicos. Aun así, se mantiene firme. Su fuerza no viene del poder, sino de la convicción. Su único delito ha sido creer en la libertad, en la dignidad y en la verdad. Ha enfrentado una dictadura sin armas, sin partido y sin respaldo internacional real, y sigue de pie. En un continente que normaliza la tiranía, ella representa resistencia moral.
Claudia Sheinbaum, en cambio, es el reflejo del poder sometido. No ascendió por mérito ni por independencia, sino por fidelidad. No desafió al régimen: lo heredó. Donde María Corina lucha contra un dictador, Sheinbaum protege a uno.
Donde una arriesga su libertad por principios, la otra sacrifica los principios por conservar el poder.
Una simboliza el costo de ser libre; la otra, la comodidad de obedecer.
En Venezuela, el poder destruyó la democracia.
En México, la democracia creó un nuevo poder absoluto.
La historia recordará a María Corina como símbolo de resistencia.
Y a Sheinbaum, como un servil pero autoritario títere.
This recognition of the struggle of all Venezuelans is a boost to conclude our task: to conquer Freedom.
We are on the threshold of victory and today, more than ever, we count on President Trump, the people of the United States, the peoples of Latin America, and the democratic nations of the world as our principal allies to achieve Freedom and democracy.
I dedicate this prize to the suffering people of Venezuela and to President Trump for his decisive support of our cause!