/Vuelve a los pocos minutos con los paños húmedos y coloca uno en la frentecita de mi amorcito.
Deberías tomar algo, amor... Puedo hacerte un té... Que sabe horrible, pero que es muy bueno.
/Lo toma con cobijas y todo y se lo lleva a la habitación -aunque su mimor se resista- y cierra con seguro la puerta.
Lo deja suavecito en la cama y acaricia sus pelitos.
Voy por pañitos húmedos, creo que tienes fiebre bebé...
/Le acerca más el tecito.
Tiene miel, es bueno para la garganta. Entonces traeré una cama, no puedes dormir ni descansar en el sofá. O.. puedo hablar con los niños para que no vayan a nuestro cuarto hasta que estés mejor. Eventualmente te buscarán, mimor..
/Piensa un momento y asiente antes de abrir la puerta para su mimor y salir a la carretera, no tarda mucho en llegar a un lugar apartado y como siempre.. Un poco de mala muerte.
Seguro que quieres que me quede aquí?
/Apenas regresa toma su chaqueta y después de colocarla, le da un besito a su mimor, toma su manito y salen hacia el coche.
Tienes en mente algún lugar donde pueda ir a comer?