Hay personas que lograron superar sus peores momentos gracias a un perro que insistía en salir a pasear o a un gato que nunca dejó de acostarse a su lado. No son mascotas, son familia, y no pienso discutirlo.
Una noche Pedro no pescó nada, pero al otro día hizo la mejor pesca de su vida. No desistas, sigue intentando. La vida y Dios premian la persistencia. ♾️👏