“Sólo puedo tener esperanza. No existe otra posibilidad ¿Cómo yo, siendo creyente, podría enfrentar tanta muerte, en mí, en los otros, en los pobres y en los pequeños, en los inocentes, causadas sobre todo por la injusticia, si no fuese a fuerza de esperanza?” (Pedro Casaldáliga)
@averytomascowx@TPWDnews We have talked about the impact to the lakes (visible already). What is there to be expected for impact to Central Texas aquifers?
The Venezuelan conductor Gustavo Dudamel directing the South African soprano Pretty Yende and the Orchestre Philharmonique de Radio France, in this pitch-perfect rendition of Amazing Grace at Notre Dame today.
Hoy termina la mayor fiesta deportiva creada por el hombre, las Olimpiadas.
Lamentablemente nuestro país no logró ninguna medalla, pero sí hay una medalla que diariamente nuestros atletas se ganan, es la medalla del sacrificio y el amor a la disciplina deportiva que practican.
Este resultado demuestra el abandono al que el actual gobierno tiene sometido al deporte. No hay políticas claras de incentivo y desarrollo, las infraestructuras están abandonadas y deterioradas, son constantes las quejas de atletas y entrenadores. Es lo que hace 2 semanas el pueblo venezolano decidió cambiar en unas elecciones que ganamos de manera contundente. Ese resultado en el medallero olímpico es el que vamos a cambiar, apoyando a nuestros atletas y dándoles incentivos que los hagan competitivos.
Desde aquí mi palabra solidaria con todos los deportistas y atletas venezolanos, especialmente a aquellos que participaron en esta ocasión, y mi compromiso de trabajar para dignificar una profesión que nos representa y llena de orgullo a todos los venezolanos.
La verdad está a la vista: Edmundo González ganó. Ganó Venezuela. Tenemos las actas. El CNE también. En este video queda muy claro lo que pasó.
Es hora de actuar en consecuencia. Paren ya la represión. Acepten la voluntad del pueblo venezolano. Asuman la necesidad de una transición ordenada en Venezuela.
El #PapaFrancisco y #Venezuela, sus palabras y algo más…
Estas son las palabras de Francisco en el Angelus de este domingo 4 de agosto sobre la situación de Venezuela.
“Igualmente, expreso preocupación por Venezuela, que está viviendo una situación crítica. Dirijo un sentido llamamiento a todas las partes para que busquen la verdad, practiquen la moderación, eviten toda clase de violencia, resuelvan las disputas con el diálogo y se preocupen por el verdadero bien del pueblo y no por los intereses partidistas.
Encomendemos este país a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, tan amada y venerada por los venezolanos, y a la oración del Beato José Gregorio Hernández, cuya figura une a todos.”
Muchos manifiestan su disconformidad y disgusto por lo que consideran una posición ambigua que, en definitiva, escondería la cercanía del papa con el régimen de Maduro.
Es una opinión. Sin fundamento y muy equivocada, a mi juicio, pero no la voy a discutir aquí.
Ofrezco otros elementos para un juicio un poco más ponderado. Lo hago sin demasiada esperanza, pues, además de la situación dramática del hermoso país hermano, nuestras pasiones están encendidas y la ceguera es muy honda.
A diferencia de muchos de nosotros que luchamos valientemente en las redes, el papa Francisco, como su Nuncio en Caracas y los obispos venezolanos, sí que tienen responsabilidades reales y concretas. Y son sobre personas también reales y concretas en el lugar del drama.
No se pueden dar el lujo de una bravata airada, buscando -como hacen muchos gobernantes o nosotros mismos- el propio rédito político, una cierta aureola de justicieros o la sensación de ser moralmente superiores.
La Santa Sede y su diplomacia trabajan para el bien real de las personas, responsables en conciencia ante Dios y no ante la opinión pública o lo medios masivos, que hoy se interesan por un tema, lo tratan hasta agotarlo durante días y después pasan a otra cosa, como si nada.
Las palabras mesuradas y hasta mínimas del obispo de Roma tiene que unirse siempre a las palabras de los otros actores eclesiales realmente involucrados. No sería la primera, ni será la última vez, que se buscan estrategias combinadas y convergentes.
Miremos, si no, lo que han declarado los dos cardenales venezolanos pidiendo que los datos fehacientes de la elección sean honestamente publicados, no menos que la misma conferencia episcopal, la declaración del CELAM, e incluso las de los episcopados de Iberoamérica que se han pronunciado (entre ellos, el de nuestro país).
Pero, la diplomacia de la Santa Sede y, más en general, la intervención de la Iglesia, en todos los sujetos que la componen y que se activan en estas situaciones, no tiene que verse, ante todo, en las declaraciones, sino en las “acciones” que se llevan a cabo. Algunas son visibles, otras menos y, de algunas, nunca tendremos noticia.
Veamos, si no, lo que nos muestran los archivos puestos a disposición de los investigadores sobre el accionar de la Iglesia católica durante la última dictadura argentina. Están recogidos en los tres volúmenes publicados por la UCA, “La verdad los hará libres”. Independientemente del juicio moral que hagamos sobre ese accionar de ese actor complejo que es la Iglesia (Santa Sede, Nunciatura, Episcopado y obispos individuales, laicos, sacerdotes y consagrados), lo cierto es que -en tiempos tan dramáticos- todos se movieron, muchas veces silenciosamente, buscando diversos canales para intervenir, aunque los resultados no fueran los mejores.
Todo esto nos debería hacer más cautos y humildes a la hora de emitir juicios. Me sorprende que católicos a los que aprecio se envalentonen con juicios temerarios e inapelables sobre el Papa, que tanto significa para nuestra fe católica.
¡El Espíritu Santo nos dé sabiduría y generosidad de corazón a todos!
¡Dios cuide a los hermanos venezolanos y que puedan crecer en paz y en libertad!
+ Sergio O. Buenanueva
Obispo de San Francisco
Domingo 4 de agosto de 2024
Encomendemos Venezuela a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto. Dirijo un sentido llamamiento a todas las partes para que busquen la verdad, resuelvan las disputas mediante el diálogo y se preocupen por el verdadero bien del pueblo y no por los intereses partidistas.
We thank the United States for recognizing the will of the Venezuelan people reflected in our electoral victory and for supporting the process of restoring democratic norms in Venezuela.