La principal razón por la que La matanza de Texas salió tan bien, es porque todo salió mal.
El rodaje fue una pesadilla. Tenían muy poco dinero. Y la ansiedad, los nervios, el calor y la suciedad, traspasaron la pantalla.
A Godard le discutimos muchas cosas, pero no la economía de la imagen: filmar (metafóricamente) el universo en una taza de café mientras divaga sobre la crisis del lenguaje es un plano detalle -con trucos ingeniosos- al alcance de muy pocos.
2 ou 3 choses que je sais d'elle, 1967