En algún momento tendremos que hablar del impacto de la falta de servicios públicos confiables en las consecuencias de los terremotos. Por ejemplo, ¿los tanques de agua internos en los apartamento sumaron más peso del debido y empeoraron los daños de sismos?
Una sencilla infografía compartida por el amigo Maxx @simbiosisgroup (recomiendo seguirlo), donde se pueden apreciar algunas ideas de cómo los japoneses lograron sobreponerse a la alta sismicidad de su territorio.
La solución es ciencia, tecnología y buena planificación urbanística.
POSIBLE EXPLICACIÓN
Una posible explicación del por qué Ciudad Caribia no presentó los mismos niveles de daño es que gran parte de su urbanización se encuentra cimentada sobre roca intacta o materiales geológicamente más competentes, a pesar de que muy cerca pasa un segmento o tramo de una falla geológica activa importante.
En cambio muchas de las edificaciones de la franja costera, tanto de la Misión Vivienda como de conjuntos residenciales privados, fueron construidas sobre depósitos aluviales y coluviales jóvenes, producto de la superposición de abanicos aluviales que, a lo largo del tiempo geológico, que al unirse en sus extremos dieron origen en gran parte a la larga y delgada planicie costera del estado Vargas (La Guaira).
Estos sedimentos poco consolidados pueden amplificar las ondas sísmicas y, cuando se encuentran saturados, son susceptibles a fenómenos como la licuefacción, los asentamientos diferenciales (hundimientos) y la pérdida de capacidad de carga del terreno.
Como consecuencia, aumenta el riesgo de daño estructural y el colapso de edificaciones vulnerables construidas sobre estos depósitos no consolidados, especialmente cuando tienen un diseño inadecuado de cimentaciones, las técnicas de mejoramiento del suelo o las soluciones de sostenimiento no son compatibles con las condiciones geotécnicas del area y, además, no cumplen con los criterios de ingeniería sismorresistente.
Por otra parte, los análisis satelitales preliminares publicados por Valkaniotis (2026) sugieren que en algunos sectores de Caraballeda pudieron producirse procesos de expansión lateral (lateral spreading) y desplazamientos gravitacionales del terreno, con movimientos horizontales que alcanzarían aproximadamente 5 metros. Si estos resultados son confirmados por investigaciones de campo, estaríamos frente a una condición geotécnica extrema.
En ese escenario, el problema ya no sería únicamente que los edificios resistieran el movimiento sísmico, sino que el propio terreno habría perdido la estabilidad necesaria para sostener las estructuras. Ninguna ingeniería puede ignorar el comportamiento del suelo sobre el cual se construye.
Por ello, en ingeniería sísmica es tan importante diseñar edificaciones resistentes como realizar una adecuada caracterización geológica y geotécnica del terreno (estudios de suelo previos a la construcción) y proyectar cimentaciones acordes con las condiciones reales del subsuelo.
Aun así, hay que ser prudentes.
La explicación definitiva de los daños requerirá peritajes estructurales, estudios geotécnicos detallados, investigaciones geológicas de campo y la integración de todas las evidencias que se continúan recopilando por los equipos científicos y técnicos.
Lo ocurrido en La Guaira representa uno de los mayores retos para la geología, la geotecnia, la ingeniería sismo-resistente y la planificación territorial en Venezuela.
Las lecciones que deje esta tragedia serán fundamentales para reducir el riesgo y evitar que un evento similar vuelva a tener consecuencias tan devastadoras.
Sé que todavía estamos en lo más duro, con gente aún sacando a los suyos y un duelo que va a durar. Pero quiero dejar algo sembrado para lo que viene.
Llevo días pensando en la reconstrucción, y en algo que se puede quedar atrás entre tantas urgencias: la educación.
Va a haber muchachos universitarios que van a tener que dejar la carrera porque sus familias quedaron golpeadas por el terremoto y ya no hay cómo sostener sus estudios. Y perderlos a ellos es perder justo lo que el país va a necesitar para reconstruirse, porque un país que deja caer a sus estudiantes hipoteca su propia recuperación.
Estoy dándole vueltas a armar un programa de becas para ayudar a esos estudiantes, algo que se hace mejor entre varios, con gente que aporte desde distintos lados. Tampoco sé si ya hay alguna organización trabajando en esto; si la hay, mejor apoyarnos en esa estructura que empezar de cero.
Si es un tema que te interesa o donde creas que puedas apoyar, no duden en escribirme.
Tras un terremoto, los traumas de cráneo y columna son comunes. Un movimiento en falso puede causar parálisis permanente. Si vas a auxiliar a alguien atrapado o golpeado por escombros, sigue este hilo con lo que SÍ y NO debes hacer. 👇🧵
6 técnicas japonesas que eliminan la pereza para siempre 🇯🇵
La mayoría cree que la flojera se cura con fuerza de voluntad… Pero los japoneses lo hacen de otra forma: eliminan la resistencia.
Te explico las 6 que más funcionan (funcionan brutal)
🧵:
Aunque a simple vista resulte difícil de creer, el actor que interpretó a Mr. Bean tiene uno de los coeficientes intelectuales más altos del mundo: 178
Trás el rostro de aquel “tonto” y excéntrico personaje luce una mente brillante.
Antes de ser famoso, Rowan estudió ingeniería eléctrica en la Universidad de Newcastle y luego obtuvo una maestría en Oxford. Su tesis: Sistemas avanzados de control para aeronaves.
En marzo de 2001, durante un viaje familiar a Kenia, tomó el control de una avioneta privada después de que el piloto se desmayara. Mantuvo el avión en vuelo hasta que el piloto recuperó el conocimiento. Atkinson no tenía experiencia previa como piloto.
Podría haber diseñado aviones o dirigido imperios tecnológicos, pero en lugar de eso, eligió la comedia.
Rowan sufría de una fuerte tartamudez cuando era niño.
La tartamudez le provocó problemas de inseguridad y fue víctima de bullying en la escuela. Hablar era difícil para él, así que construyó una carrera basada en no hablar y de esta forma hizo reír al mundo entero.
Su historia es una lección magistral de inteligencia, elegancia y confianza en uno mismo.
Recuerda:
- La simplicidad no es lo mismo que la superficialidad.
- No juzgues un libro por su portada.
- La inteligencia no siempre lleva traje ni habla con frases célebres.
A medida que uno envejece, se da cuenta cada vez más de que la verdadera felicidad se compone de mañanas tranquilas, un entorno limpio, acostarse temprano, un hogar seguro y personas que no te agoten la energía...
Está es una publicación larga. Pero si a alguien le pasó de tener que cuidar a un enfermo ( padre, madre,esposa o esposo ) o algún ser querido creo que como yo, se van a sentir identificados. ❤️🙏. Me diagnosticaron síndrome del cuidador
Me lo dijeron así, sin rodeos.
Como si fuera una enfermedad más en una hoja clínica.
“Síndrome del cuidador.”
Y yo solo pensé:
—¿Cómo se llama entonces amar hasta romperse?
Porque nadie ve cuándo empezó.
No empezó el día del diagnóstico.
Empezó cuando mis padres ya no podían más
y yo decidí quedarme
mientras otros decidían irse.
Empezó la noche que aprendí a dormir con un oído despierto.
Cuando el cuerpo pedía descanso
y el alma respondía: aguanta un poco más.
Empezó cuando dejé de ser hijo
y me convertí en manos, en bastón, en voz, en fuerza prestada.
Me diagnosticaron síndrome del cuidador
porque mi espalda duele,
porque mi mente no se apaga,
porque lloro sin darme cuenta,
porque sonrío en público
y me rompo en silencio.
Pero nadie diagnosticó
a los que desaparecieron.
A los que prometieron estar
y solo estuvieron de palabra.
A los que opinan desde lejos
pero no conocen el peso real
de levantar a quien te dio la vida.
Nadie les puso nombre
a los hermanos ausentes,
a los familiares cómodos,
a los que llegan cuando todo ya pasó
y se atreven a decir
“si hubieras hecho esto…”
A mí sí me pusieron nombre.
Cuidador.
Agotado.
Colapsado.
Porque cuidar no cansa…
lo que cansa es hacerlo solo.
Lo que enferma no es el amor,
es la indiferencia ajena.
Es cargar con todo
mientras otros duermen tranquilos
con la conciencia en modo avión.
Me diagnosticaron síndrome del cuidador
pero no me arrepiento.
Porque cuando mis padres me necesitaban
yo no miré a otro lado.
Yo estuve.
Con miedo.
Con cansancio.
Con lágrimas.
Pero estuve.
Y si este texto duele,
si incomoda,
si despierta algo que preferías callar…
no es por mis palabras.
Es porque, en el fondo,
sabes que amar así
no debería enfermar a nadie,
y aun así
somos siempre los mismos
los que pagamos el precio de no abandonar.
Porque cuidar a quien te dio la vida
no es una obligación.
Es un acto de amor tan grande
que a veces
la vida te pasa la factura en el cuerpo.
Y aun así…
si tuviera que volver a elegir,
volvería a quedarme.
Porque hay dolores que cansan
y hay ausencias
que no se perdonan nunca.😔🫂
Ahora sí hablemos en serio de la foto. Este es un trino para interesados en fotografía, astrofotografía y el que quiera ¿Por qué esta foto es increíble? Algún conspiranóico, dándoselas de suspicaz, preguntó que por qué esta foto tomada por el comandante del Artemis II se veía más opaca que la foto tomada por la tripulación del Apolo 17 en 1972. Bueno. Acá viene lo emocionante. Esta fotografía hubiera sido imposible tomarla con una cámara análoga; y no cualquier cámara digital puede tomarla. El archivo original de esta foto está disponible para su descarga en la página de la NASA. En las propiedades del archivo se puede ver con qué cámara fue tomada y los ajustes de exposición que se usaron. Hasta el serial de la cámara. Esto, primero que todo, garantiza que la foto que estamos viendo no fue creada digitalmente, ni con IA, sino capturada por una cámara real por un humano. Sé que no es suficiente argumento para los conspiranóicos, pero ni modos. Esa que está ahí es la Tierra. Ahora sí lo interesante. ¿Por qué se ve como más opaca que la del 72? porque resulta que en la cara de la tierra que vemos en esa foto, está de noche; si hacen zoom pueden ver el brillo de la iluminación nocturna. Pero ¿cómo, si es de noche, puede verse como si fuera de día? Porque la foto se hizo con un altísimo ISO de 51200! El ISO es la sensibilidad del sensor a la luz. Con la mayoría de cámaras digitales, con ISOs de más de 6400, el ruido es tanto que la foto se ve prácticamente ilegible. Pero la cámara que tiene el comandante Reid Wiseman es una NIKON D5, que no es una cámara muy nueva; tiene 10 años de haber sido lanzada. Pero su sensor es reconocido por garantizar una calidad decente de imagen con ISOs altos. Y eso, para los que siempre preguntan cómo se hace una buena foto del cielo, es fundamental ¿Por qué? Pues para poder tomar fotos de los astros sin tener que bajar mucho la velocidad de exposición. Porque si bajas mucho la exposición apra que entre más luz, queda capturado el movimiento de los astros y de la rotación de la Tierra, cuando estás en la Tierra. Así que un iSO tan alto hizo posible que Wiserman pudiera disparar a una velocidad de 1/4 de segundo. Que es baja, pero no tanto. Es digamos, el límite para la astrofotografía. Por eso esta foto tiene ruido, porque de todas formas es un ISO altísimo.
Pero lo que más me emociona a mí, es que la tomó con un lente 14 -24mm F2.8. Es decir, en terminos coloquiales, que esta foto no tiene zoom. Para que lo dimensionen: cuando uno quiere tomar una foto de la Luna desde la Tierra que salga así de "cerca" tiene que usar un lente de unos 400mm de distancia focal. Wiserman usó un ¡gran angular de 22mm! Es decir que él estaba viendo la Tierra asi de grande frente a sus ojos. Porque la foto no fue recortada en edición y eso lo sabemos porque en las propiedades del archivo siempre aparece cuando una foto fue editada. El archivo está limpio, tiene la resolución original de la cámara. La tierra era inmensa frente a su mirada. Hermoso.
Pero para mí lo más mágico de esta foto, incluso más que las auroras boreales, es que se ve como la luz de sol, que está del otro lado de la tierra, ilumina nuestra atmosfera. Y eso es magia pura, porque esa atmosfera tiene una composición milimétricamente perfecta para permitir que la vida, tal y como la conocemos, sea posible. Esta foto, es un regalo precioso para la humanidad.
Les dejo al link para que descarguen la foto en alta resolución y el pantallazo de las propuedades del archivo.
En el desván polvoriento de una antigua casa de campo en Eslovenia, un grupo de voluntarios limpiaba lo que parecía imposible de salvar. La propiedad había sido abandonada durante años y estaba llena de telarañas, cajas rotas y muebles carcomidos por la humedad. Nadie esperaba encontrar nada de valor.
Hasta que levantaron una manta gris.
Debajo, cubierto de hojas secas y excremento de paloma, yacía un piano de cola Bösendorfer, medio inclinado y desafinado por completo.
Uno de los voluntarios, un joven llamado Luka, se acercó con reverencia. No sabía tocar, pero presionó una tecla.
Sonó… y aunque era apenas un murmullo, algo respondió en la casa. Una vibración sutil, como si despertara un eco dormido.
El equipo quiso tirarlo. Pero Luka insistió en restaurarlo. Usó sus propios ahorros. Contrató a un luthier. Tardaron meses. Pero cuando el piano estuvo listo, decidió organizar un pequeño concierto local en la misma casa.
Solo necesitaba a alguien que lo tocara.
Publicó un anuncio en redes:
“Se busca pianista mayor de 80 años para tocar un piano recién resucitado.”
Parecía una broma.
Hasta que, tres días después, sonó su teléfono.
—Hola… ¿el piano… todavía lo tiene?
La voz era temblorosa, lejana, pero decidida. Se trataba de Ruth Weissman, una judía alemana de 95 años que vivía en un asilo cercano. Había sido concertista en su juventud… y no tocaba desde que su esposo murió, hacía 40 años.
—Solo si es de noche —dijo Ruth—. Y si nadie aplaude.
Luka aceptó sin preguntar.
La noche del concierto, apenas había veinte personas. Ruth llegó del brazo de una enfermera, con una bufanda azul que le cubría el cuello y un cuaderno de partituras viejo como el siglo.
Se sentó. Cerró los ojos.
Y comenzó a tocar.
Chopin. Nocturno Op. 9 No. 2.
Las primeras notas fueron frágiles. Luego, suaves. Después, todo lo demás desapareció.
Los voluntarios dejaron de moverse. Una mujer del pueblo lloró sin saber por qué. Incluso los insectos parecían haber hecho silencio.
Cuando Ruth terminó, no dijo nada. Solo apoyó las manos sobre el piano… y murmuró:
—Este piano… era mío.
Todos se miraron. Luka se acercó.
—¿Cómo…?
—Tenía uno igual. En Berlín. Me lo quitaron cuando era niña. Siempre soñé con encontrarlo. Sé que no puede ser… pero algo en mis dedos me dijo: sí, es él.
Abrió el cuaderno. En la última página, escrita a lápiz con letra infantil, decía:
“Para mamá. Cuando aprenda a tocar esta pieza, te la dedicaré.”
Firmado: Ruth, 1937.
Habían pasado casi noventa años.
La coincidencia era absurda. Pero nadie quiso verificarlo. No hacía falta.
Desde aquella noche, Ruth volvió a tocar. No en conciertos. No en escenarios. Solo en esa casa, junto a Luka, cuando el sol se ocultaba.
Murió tres inviernos después. El piano sigue allí. Quien lo toca, dice que a veces una tecla vibra sola… como si alguien del pasado corrigiera la nota.
He seguido atentamente la Misión Espacial del #ArtemisII y ha sido verdaderamente impresionante.
En una época de tecnología tan avanzada, han surgido vídeos y fotos impactantes.
El post fijado en la cuenta de @NASA es sencillamente fascinante.
@pdpirri@astro_duque@Hispasat@yutu2rover Cumplen roles distintos en la exploración espacial:
Artemis II: preparar el regreso de humanos (estrategia a largo plazo)
Yutu-2: obtener datos científicos concretos del terreno lunar con un robot.
(Respuesta de ChatGPT)