Yo se que no soy perfecto, y tampoco quiero serlo, me gusta ser como soy, a veces bueno, a veces malo. Y de ahora en adelante todas las decisiones de mi vida las voy a hacer pensando en mí solamente en mí porque al final nunca vas a poder complacerlos a todos.
Porque a veces pienso tanto que me olvido de dar gracias cuando me levanto. A veces pienso tanto que me olvido de pensar en mí, que me olvido hasta de dormir