Querido Dios, sé que tienes un plan perfecto para mí, regálame paciencia para esperarlo, consciencia para reconocerlo, dirección para seguirlo y constancia para permanecer en él
yo NUNCA me voy a olvidar de la noche que no podía ni respirar de tanto llorar, así como tampoco me olvido de quienes fueron las únicas personas que estuvieron