El mismo gobierno de los EEUU acaba de afirmar que no existen cargos penales contra mi.
No hay prueba que me implique en narcotráfico.
Desde hace un año estoy en esa lista solo por mi discurso como presidente en Gaza y contra el genocida Netanyahu.
Es un castigo político que no puedo aceptar porque toda opinión de un presidente en el seno de la asamblea Naciones Unidas y sus actos contiguos esta protegido pounanimidad tanto por tratado internacional como por ley de los EEUU.