Call their bluff.
Close all local UK operations, so that no employees or corporate officers can be arrested.
Refuse to comply, and dare them to geoblock. Without Google and Apple, the UK economy would probably collapse. It isn't so much that those services are crucial (although they are), it's that Britain is already on the fiscal brink and all it would really take is a little push.
I'm sure blocking the Internet would go over really well with the British people, too.
«[El Estado] se parecería al poder paterno si, como él, tuviese por objeto preparar a los hombres para la edad viril, pero, al contrario, no intenta más que fijarlos irrevocablemente en la infancia».
Alexis de Tocqueville.
@annamasm@Claudiacatalana Anna, ¿y eso qué importa? Ves normal la prohibición de usar un coche privado por carreteras que pagamos todos?
Han incluso levantado la ley de ZBE demostrando la tontería que es. Mafia con todas las letras.
If you earn it, they tax it
If you spend it, they tax it
If you save it, they tax it
If you invest in it, they tax it
If you build it, they tax it
If you sell it, they tax it
If you live in it, they tax it
If you drive it, they tax it
If you eat it, they tax it
If you give it away, they tax it
When you die, they tax it
Then they waste it.
🚨Cyber Alert‼️
🇪🇸Spain - Cybercriminals are reportedly selling "millions" of DNI.
The provided samples show the front and back photo of the ID document.
Buen ejemplo de la mentalidad del burócrata intervencionista: no piensa en cómo llegar a Marte ni en cómo potenciar que otros lleguen a Marte, sino en cómo regular Marte.
Dejar de comprar ciertas revistas en una biblioteca pública o dejar de contratar con dinero público a ciertos artistas es censura. Impedir que millones de brasileños escriban sus propias opiniones y lean las opiniones ajenas en una red social es regeneración democrática.
Ha tenido bastante repercusión una publicación mía de hace tres meses en la que informaba de que un examen de 1°ESO lo habían suspendido 17 alumnos de un total de 25. Esta repercusión procede, muy probablemente, de haber conseguido activar el debate sobre una vieja, reiterada y estúpida máxima: "Cuando suspenden demasiados alumnos la culpa es del profesor". Mis principales antagonistas, fundamentalmente personas de izquierdas y nacionalistas de diversa tartana y pelaje, han aprovechado la circunstancia para ver confirmada con dicha máxima sus más íntimos prejuicios y criticar mi trabajo.
Por supuesto, no seré yo quien salga en mi defensa. Si alguien tiene que opinar sobre si soy buen o mal profesor son aquellos que reciben mis enseñanzas (mis alumnos) o aquellos que pueden comprobar las consecuencias de las mismas (las familias de mis alumnos). Sin embargo, voy a aprovechar las alusiones para actualizar el relato y señalar que, al final de la evaluación, de aquellos 17 que suspendieron el examen nueve consiguieron rehacerse y acabar aprobando.
No. Cuando suspenden muchos alumnos la culpa no es del profesor. Tanto puede serlo como no serlo y la responsabilidad del alumno sigue existiendo aunque ese alumno, al cabo, sean 17. El objetivo final de la educación en la que creo es que esos 17 que suspendieron acaben pareciéndose más a los 8 que aprobaron, que no estos 8 que aprobaron a los 17 que suspendieron. Cuando la izquierda iguala por lo bajo (que es siempre su manera de igualar, sea económica o educativa la variable que maneje), lo que propone es que los alumnos lleguen hasta donde ellos decidan y no hasta donde haya decidido el profesor. Los resultados del informe PISA muestran el "éxito" absoluto de esta arriesgada propuesta.
El maniqueismo ensoñador de la izquierda no permite a sus feligreses ir más allá de lo aparente: no se dan cuenta de que suspender un examen puede tener más valor pedagógico que aprobarlo, igual que subir el SMI puede repercutir desfavorablemente en los trabajadores o una amnistía encender las dinámicas chantajistas del nacionalismo. Estoy seguro de que el enfado, la frustración, la rabia y la bronca general que siguieron a aquel mal examen de mis alumnos consiguieron activar las alarmas de muchos de ellos y provocaron que se dieran cuenta de que el curso no iba a ser un camino de rosas. O que esas rosas iban a estar cargadas de espinas y exigían, por tanto, una piel dura, resistente, curtida.
Mi gran aspiración como profesor, y así lo siento desde antes de empezar a serlo, es que mis alumnos salgan de mis clases más civilizados de lo que entraron, más razonables y menos manipulables. Esa, y no la prédica, fue, es y será mi forma de luchar contra el socialismo.
La COP28 apuesta por la energía nuclear con el rechazo de España 🇪🇸 y Alemania 🇩🇪
Los dos únicos países del mundo que prefieren cerrar una fuente de riqueza que la evidencia científica y la mayor parte de países avanzados reconocen como limpia y segura.
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