@HGuilianiCury Si partimos del hecho observado que de alguna forma el gobierno no traslada la volatilidad completa al consumidor, esto implica que de cualquier manera el gobierno (y por tanto la sociedad) está pagando el costo de manera diferente. La opción cubiría mejor ese costo.
@HGuilianiCury Y el cambio de incertidumbre por certidumbre tiene un costo. En el largo plazo cuesta dinero, se trata de entender ¿cuánto nos cuesta como sociedad esa incertidumbre y analizar esto versus los costos financieros?
Aquí se puede acceder al nuevo ANOVA Policy Brief titulado: "Doblete sísmico: población afectada y costos de reposición de la infraestructura habitacional de la línea costera de La Guaira"
https://t.co/mq6Hopo0c6
Aquí se puede acceder al nuevo ANOVA Policy Brief titulado: "Doblete sísmico: población afectada y costos de reposición de la infraestructura habitacional de la línea costera de La Guaira"
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Como organización venezolana con base en Caracas, ANOVA Policy Research se une al dolor que invade a nuestro país luego de los terremotos del 24J. Nuestro pensamiento y acción están 100% enfocados en las víctimas y sus familiares. Como parte de ese esfuerzo presentamos un nuevo policy brief de @ThinkAnova, en colaboración con el Microsoft AI for Good Research Lab: la primera estimación independiente, georreferenciada y metodológicamente transparente del impacto del doblete sísmico del 24J sobre la línea costera de La Guaira.
Combinando evaluación de daños con IA sobre imágenes satelitales de Microsoft y nuestro modelo demográfico-poblacional, estimamos:
1. De una estimación de 403.784 personas en las 7 parroquias analizadas, 73.524 (18,2%) habitaban estructuras con algún nivel de daño.
2. Aproximadamente 37.611 personas —1 de cada 10 habitantes de la franja— vivían en estructuras con daño severo, estructural o colapso: un universo que requerirá soluciones habitacionales transitorias o permanentes.
3. El daño es territorialmente desigual: Catia la Mar concentra 7 de cada 10 estructuras dañadas; Caraballeda registra el perfil más severo por el colapso de edificios residenciales de gran altura.
4. Estimamos, basados en costos estandarizados, que reponer solo la infraestructura habitacional dañada en la línea costera de La Guaira, costará US$ 2.370,6 millones, entre 2% y 3% del PIB. La cifra excluye infraestructura pública, comercial e industrial, y las pérdidas por actividad económica: es una cota inferior.
5. Con un espacio fiscal inexistente y sin acceso a mercados de capital, la movilización de financiamiento multilateral será condición necesaria para la reconstrucción. Hacen falta más estimaciones transparentes y verificables en el terreno como un requisito necesario para una estrategia de financiamiento internacional.
6. El próximo paso debe ser levantar un instrumento censal para empadronar a las víctimas que se encuentren en refugios y conocer su identidad, su estructura familiar, sus características sociodemográficas y sus necesidades de salud y educación. De ahí debe salir la respuesta de política pública para la atención de las miles de víctimas. El trabajo apenas empieza.
Válido el punto stock/flujo, pero incluso corrigiendo por eso la cifra no cuadra. El ratio capital/producto (K/Y) típico de una economía funcional ronda 2.5-3x el PIB; aun asumiendo que Venezuela, por su colapso productivo y capital ocioso tenga un K/Y inflado a 4x (siendo generosos), el stock de capital rondaría US$440.000 millones. Eso implicaría que la ONU está señalando que un sismo geográficamente acotado, sin daño relevante a la infraestructura petrolera (el propio reporte asigna solo US$1.000 millones a oil & gas), destruyó cerca del 8% del stock de capital total del país en un evento puntual.
Como referencia: los terremotos de Turquía en 2023 (magnitud 7.8 y 7.5, con más de 7.500 réplicas), que golpearon regiones que representaban 35% del PIB y la mitad de la producción industrial CEPR del país, generaron US$34.200 millones en daños directos, equivalentes a 4% del PIB de 2021 según el World Bank. Con un K/Y turco de ~3x sobre un PIB de ~US$900.000 millones (stock ~US$2,7 billones), ese daño representa apenas ~1,3% del stock de capital, pese a ser un evento de mayor magnitud, con más réplicas y afectando la mitad del aparato industrial del país.
Es decir: aun aceptando que el stock venezolano esté sobredimensionado respecto al flujo, la cifra de la ONU implica una tasa de destrucción de capital 6 veces superior a la de un sismo objetivamente más severo y extendido. Eso sigue apuntando a una sobreestimación, no a una corrección por metodología stock-flujo. Saludos.
@aroliveros Ciertamente pero lo destruido es capital y el PIB es flujo. El stock de capital de Venezuela es significativamente desproporcionado para el flujo que produce, así que no lo veo tan sorprendente.
Sobre la estimación de los daños del terremoto de San Juan
Voy con un hilo sobre un aspecto relevante que no se debe descuidar aun cuando todavía estemos en la fase de rescate y salvamento de víctimas.
El gobierno de Venezuela debe empezar a preparar desde ya la llegada de las misiones técnicas especializadas en preparar los dos instrumentos clave que permitirán escalar de manera técnica e independiente, los daños y pérdidas que dejó el terremoto del 24J. Se trata, por un lado, del GRADE (Global Rapid post-disaster Damage Estimation), que es un instrumento de estimación rápida y remota, que debería en cuestión de días, y a partir de modelos sísmicos, imágenes satelitales y datos de exposición, ofrecer una primera cifra de daños físicos directos al acervo de capital de las zonas afectadas.
Luego debe entrar la evaluación DaLA (Damage and Loss Assesment) de la Unidad de Evaluación de Desastres de ONU-CEPAL, que es el instrumento de campo más comprehensivo para estimar daños no solo al stock de capital, sino pérdidas en los flujos, sector por sector —vivienda, salud, educación, infraestructura, sectores productivos— y territorio por territorio, además, el DaLA incorpora el costo de la dimensión humana y las dimensiones social, de empleo y de ambiente. El assesment permite estimar los costos totales asociados a las pérdidas materiales y a las actividades económicas y sociales interrumpidas.
Ambos instrumentos son INDISPENSABLES como diagnóstico para la elaboración de una estrategia de recuperación y reconstrucción con estimación de costos asociados, que es la base sobre la cual se debe elaborar la estructura del financiamiento de la banca multilateral (BID, Banco Mundial, CAF), el FMI y la cooperación internacional. El costo de la catástrofe debe ser, sin lugar a dudas, de primerísima importancia en la discusión del proceso de renegociación de deuda que supuestamente estaba ya en marcha.
En otras palabras, Venezuela necesita contar con un diagnóstico riguroso, validado en terreno y desagregado, técnicamente sólido y políticamente independiente, que permita planificar la reconstrucción y respaldar la movilización de recursos financieros y humanos.
@luisabinader Gracias por las muestras de auténtico afecto del pueblo Dominicano y de su gobierno. Los Venezolanos - Dominicanos nos sentimos inmensamente agradecidos y en deuda por estás muestras de solidaridad, Gracias @luisabinader y a toda está hermosa Nación
@ListinDiario Los venezolanos estamos convencidos de esto, no hay el más mínimo atisbo de Gobierno, estamos frente a la desintegración del Estado. La trajedia mayor será presenciar las consecuencias devastadoras de los incompetentes gerenciando está crisis.
@CNNEE De destrucción de las instituciones, la consecuencia inmediata es la inobservancia del marco regulatorio formal. Pagamos con sangre el modelo de gobierno bárbaro del chavismo.
@FT Any debt restructuring must begin with the renewal of the country's institutions and leadership. Without that foundation, Venezuela risks emerging from one default only to fall into another a few years later.
Es necesario reclamar renovación de poderes para que la reestructuración pueda ocurrir
Venezuela to reveal $240bn debt pile in world’s largest restructuring - https://t.co/bCAaRN8wRD via @FT
Lo dice Alejandro Werner, quien fue el jefe para el Hemisferio Occidental del FMI entre 2013 y 2021 y es uno de los economistas más prestigiosos de nuestra región:
"Los inversores que apostaron por el éxito de un petro-régimen autoritario deberían asumir las consecuencias, una vez que se haya compensado el nuevo capital privado y público que apoyará la reconstrucción, se hayan restablecido los indicadores sociales a un nivel humano y la economía haya retomado una senda de recuperación sostenible."
Esto debe incluir a todos los que ayudaron por acción directa o indirecta a sobrendeudar a Venezuela. Desde el gobierno, algunos desde la oposición, algunos desde bancos de inversión en Wall Street y Londres.
El proceso de restructuración de la deuda pública debería estar libre de la gruesa capa de conflictos de interés que rodea al tema en este momento. Sobran los "economistas", los "académicos" y los "periodistas" que se aproximan al tema con mucho de su patrimonio, ingresos y fees puestos en el asador de los conflictos de interés.
https://t.co/u8NGwA1h2n
@Econ_Vzla El sobrendeudamiento de Venezuela fue fuertemente incentivado por una masiva transferencias de rentas al enorme grupo privado que lo disfrutó. La ausencia de institucionalidad fue el gran facilitador de esa expoliación y también lo será si se avanza en una reestructuración.
Nada de eso está hoy garantizado. Para nadie es un secreto que nuestros equipos técnicos en Finanzas y el BCV están disminuidos.
Así que podemos ser presa de una asesoría financiera con solvencia pero sin independencia de los acreedores y del gob de los EE.UU.
Alejandro y creo que hay un factor importante:sin instituciones firmes, legitimadas a través de un proceso electoral, tendremos un poder de negociación muy debilitado y la solución sería probablemente lesiva a los intereses de la nación. Prefiero status quo que negociación mala
🇻🇪🧵 Venezuela anunció formalmente el inicio de un proceso de reestructuración de deuda soberana y de PDVSA, marcando uno de los pasos financieros más importantes desde el default de 2017. Sin embargo, el proceso apenas comienza.
La Licencia General 58 emitida recientemente por OFAC permite contratar asesores legales, bancos de inversión y consultores para preparar una eventual negociación. Pero la licencia NO permite ejecutar transacciones financieras. Es decir, se pueden diseñar propuestas y escenarios de reestructuración, pero no intercambiar bonos, cerrar acuerdos ni ejecutar operaciones sin autorización explícita de las autoridades estadounidenses.
En opinión de @ecoanalitica , la ruta correcta pasa por el FMI. Pero antes de cualquier negociación seria de deuda, Venezuela tendría primero que avanzar en una normalización institucional y estadística. Aunque el BCV volvió a publicar cifras macroeconómicas, el propio instituto reconoce que los datos desde 2018 son “provisionales”, y persisten debilidades importantes en recolección y procesamiento estadístico.
El primer paso debería ser una misión técnica del FMI para revisar las cifras oficiales. Luego tendría que realizarse un Artículo IV, algo que Venezuela no hace desde hace más de 20 años. Ese diagnóstico técnico es fundamental para estimar el verdadero tamaño de la economía, su capacidad productiva y, sobre todo, su capacidad de pago. Solo estas 2 etapas podrían consumir fácilmente entre 10 y 12 meses.
Además, el mercado enfrenta uno de los casos de deuda más complejos del mundo emergente. Los bonos soberanos y de PDVSA rondan los ~$70 mil millones, pero los reclamos totales —incluyendo litigios, arbitrajes e intereses acumulados— podrían superar los $180 mil millones.
Las experiencias internacionales muestran que las reestructuraciones más rápidas toman alrededor de 2 años, mientras que los procesos complejos consumen 4 años o más. En @ecoanalitica no vemos una reestructuración integral cerrada en los próximos 4–5 años.
Y probablemente eso sea positivo. Procesos de esta magnitud deben hacerse de forma ordenada, transparente y técnicamente consistente. Intentar acelerarlos sin suficiente institucionalidad puede terminar generando más riesgos que soluciones.