Te deseo un compañero/a que te abrace con fuerza cuando no das más, que te haga reír cuando estás de mal humor y que te toque el culo cuando estas lavando los platos.
Último domingo de agosto.
Que septiembre llegue bonito, con nuevas oportunidades, tranquilidad en el corazón y muchas razones para sonreír. Ojalá nos vaya bonito a todos.