Como hoy es un dia de portal magnético de sanación les dejo un ejercicio aqui:
Ejercicio del Portal Magnético de Sanación 💜✨️🌅
Buscá un lugar tranquilo y sentate cómodamente.
Cerrá los ojos y realizá 7 respiraciones lentas y profundas.
Imaginá una luz blanca descendiendo desde arriba de la mollera que termina envolviendo todo tu cuerpo.
Preguntate:
¿Qué emoción, pensamiento o situación ya no deseo seguir sosteniendo?
Visualizá eso frente a vos como una nube oscura o un peso que llevás en las manos.
Entregalo a la luz y observá cómo se transforma en energía brillante.
Repetí tres veces:
"Me abro a la sanación. Libero lo que cumplió su ciclo. Recibo bienestar, claridad y equilibrio en todos los aspectos de mi vida."
Al finalizar, tomá un vaso de agua lentamente, sintiendo que esa energía renovada se integra en vos.
Si querés potenciar el ejercicio, durante el día evitá las quejas, las malas noticias en exceso y cualquier conversación que te deje con sensación de pesadez. La energía que alimentamos suele expandirse por eso también es un buen momento para hablarte con amabilidad y dirigir tu atención hacia aquello que sí querés ver crecer en tu vida. 🌼✨️🌅
⭐️THIS is a GREAT read ⭐️
I’m worn out hearing people moan, “Our grandparents could buy a house on one paycheck, but now we can’t even afford rent on two!”
Yeah, maybe because Grandma wasn’t dropping half her income on $14 iced lattes and avocado toast shaped like art projects. Back then, if they wanted coffee, they boiled it at home in a dented pot. It tasted like burnt rubber and regret — but it woke you up and cleaned your pipes.
And Grandma wasn’t “out to brunch.” You think she had time for mimosas and hashtags? She was making something called whatever’s left in the fridge and feeding six people with it.
Don’t even start with Uber Eats. You think Grandpa was out here paying $38 to have a burger delivered three blocks away? Please. He grilled mystery meat on a rusted barbecue, and everyone called it dinner.
Now people cry about being broke while sitting in a house full of gadgets. Two SUVs in the driveway, six streaming services, three air fryers, and matching tattoos that cost more than their light bill. You think Grandpa had a tattoo? He did. It said “Korea, 1951,” and it came with trauma, not Instagram likes.
And the kids—Lord help us. “We can’t make ends meet, but Brayden needs the new iPhone!” No, he doesn’t. You’re handing an $1100 device to a child who still eats crayons and forgets to flush.
When we were kids, there was one phone. It hung on the wall like a family relic. The cord stretched just far enough for you to whisper secrets before someone yelled, “Get off, I need to make a call!” And guess what? We lived.
The TV? One. In the living room. With three channels and a dial that clicked like a safe. And if Dad wanted to watch bowling, you were a fan of bowling, end of story.
Now there’s a flat screen in every room, the baby’s got an iPad, the dog’s got a camera, and everyone’s wondering why they can’t afford rent.
Because you’re living like rock stars on retail salaries, that’s why.
Grandpa wasn’t leasing Teslas or buying $12 smoothies called “Green Zen Awakening.” He drove a truck that coughed smoke, rattled like a storm, and smelled like oil and hard work.
They lived within their means. Whatever Grandpa brought home on Friday — that’s what they had. They weren’t keeping up with the Joneses; they were keeping the lights on.
So yeah, Grandpa bought a house on one salary. But he also didn’t have a gym membership, three delivery apps, and emotional support crystals on his nightstand. His only support system was Grandma, who told him to quit whining and mow the yard.
Nowadays, everyone’s broke, anxious, and “manifesting abundance” while ordering tacos on DoorDash for the fourth time this week.
It’s not the economy — it’s the lifestyle.
Wake up, turn off your subscriptions, make your own coffee, and maybe—just maybe—you’ll smell the truth.
Ya tenemos el calendario de Junio 💖🌼
Lunes arranca con la soplada de canela y el domingo 7 lavado de manos con sal
La limpia de huevos el jueves (esta en mi perfil)
5 laws of the universe that are surprisingly accurate:
1. Murphy’s Law
Anything that can go wrong, will go wrong.
2. Kidlin’s Law
If you can write a problem down clearly, you’re already halfway to solving it.
3. Falkland’s Law
When there’s no need to make a decision, don’t force one.
4. Wilson’s Law
Prioritize learning and knowledge, and money will eventually follow.
5. Gilbert’s Law
It’s your responsibility to find the best way to achieve the result you want.
Marguerite Yourcenar disait un jour :
« Je ne pense pas tant à la vieillesse. Je n’ai jamais cru que l’âge soit un critère valable.
Il y a cinquante ans, je ne me sentais pas particulièrement jeune,
et aujourd’hui, je ne me sens pas vieille.
Mon âge change d’heure en heure.
Dans les instants de fatigue, j’ai mille ans.
Quand je travaille, j’en ai quarante.
Et dans le jardin, aux côtés de mon chien,
je me sens toute petite… j’ai quatre ans.
L’âge n’est pas un chiffre.
C’est un état de l’âme,
un souffle qui varie à chaque battement de vie. »Marguerite Yourcenar disait un jour :
« Je ne pense pas tant à la vieillesse. Je n’ai jamais cru que l’âge soit un critère valable.
Il y a cinquante ans, je ne me sentais pas particulièrement jeune,
et aujourd’hui, je ne me sens pas vieille.
Mon âge change d’heure en heure.
Dans les instants de fatigue, j’ai mille ans.
Quand je travaille, j’en ai quarante.
Et dans le jardin, aux côtés de mon chien,
je me sens toute petite… j’ai quatre ans.
L’âge n’est pas un chiffre.
C’est un état de l’âme,
un souffle qui varie à chaque battement de vie. »
Una mala gestión de los antojos es la razón #1 por la que la gente rompe la dieta.
Después de observar a 500+ personas disciplinadas, los que mejor físico mantienen hacen lo mismo: tienen snacks simples
Aquí tienes la lista:
1. Yogur griego con canela
🔥 MARTES — NACER BAJO MARTE
Nacer en el día de Marte revela una vida marcada por el impulso, el deseo y la búsqueda constante de independencia emocional. Desde pequeños suelen sentir que deben defenderse solos, que no pueden mostrarse vulnerables, y esto los vuelve fuertes… pero también profundamente desconfiados.
Crecen con la sensación de que el amor llega a través del esfuerzo, del rendimiento y de la lucha. En muchos casos, vivieron figuras de autoridad intensas, competitivas o exigentes que les enseñaron a sobrevivir antes que a sentir.
Tienden a formar relaciones donde aparece el juego del salvador-guerrero, vínculos donde se activa el conflicto, el desafío o la necesidad de “luchar por amor”. Les cuesta pedir ayuda, y cuando lo hacen, suelen sentirlo como una derrota interna.
Su intensa fuerza vital los lleva a reaccionar rápido, amar con pasión, defender con todo el corazón y actuar sin calcular, lo cual puede generar rupturas, impulsividad o enojo acumulado cuando no canalizan bien su fuego interno.
Pero quienes nacen un martes traen un destino heroico: cuando aprenden a suavizar su coraza y a poner su enorme fuego al servicio de la vida, se convierten en constructores de caminos, protectores valientes y líderes que inspiran a otros a animarse a vivir con coraje.
Cuanto más aceptan su propio deseo sin culpa, más pueden vivir desde su verdadero poder. Cuanto más sanan la herida del “tengo que pelear para ser amado”, más se convierten en guías luminosos capaces de abrir caminos para los demás.
Su valentía es su don. Han venido a encender el mundo.
“Cuesta mucho educar a un niño, pero cuesta mucho más no hacerlo”, decía Don Jesús Reyes Heroles cuando estaba al frente de la @SEP_mx. Y lo decía un hombre que entendía algo fundamental: la educación no era un programa de gobierno, era el cimiento de la República. Reyes Heroles sabía que un país que abandona sus escuelas termina abandonando también su democracia, su justicia y su futuro.
Hoy esa frase retumba más fuerte que nunca en México. Mientras millones de niños tienen problemas graves de comprensión lectora y matemáticas, seguimos discutiendo la educación con visión política, burocrática y electoral. Escuelas sin condiciones dignas, maestros rebasados, abandono escolar, desaparición de mecanismos de evaluación y una generación entera creciendo en medio de pantallas, violencia y desigualdad. El costo ya lo estamos pagando.
Porque cuando un niño no aprende, no pierde sólo él. Perdemos todos. Perdemos ciudadanía, pensamiento crítico, movilidad social y capacidad de construir un país menos violento y más libre. Lo entendió Reyes Heroles hace décadas. Lo dramático es que México, en 2026, parece haberlo olvidado.
“el carro no se va a mover solo si no te montas a manejarlo”... muchos quieren cambios mientras siguen estacionados en el mismo miedo, en la misma indecisión, en la misma versión de sí mismos. esperan señales, esperan confirmaciones, esperan que el universo prácticamente los empuje… pero el movimiento también requiere voluntad. no es que tu camino esté bloqueado, es que sigues mirando el camino desde afuera... el universo no te pide más manifestaciones, ni más visualizaciones, ni más “cuando esté listo” te pide acción, te pide dirección, te pide tomar el control de tu propia energía porque ningún portal se abre para quien no decide cruzarlo, it is what it is