Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.
History has seen this playbook before and it never aged well. It wasn’t about pride or culture then, and it isn’t now. It’s about division dressed up as entitlement.
Let that sink in