Millones de niños creyeron que estaban viendo a Bugs Bunny atormentar a Elmer Gruñón en una barbería. Sin saberlo, Chuck Jones les estaba dando su primera clase de ópera.
En 1950, Warner Bros. estrenó "Rabbit of Seville" ("El conejo de Sevilla"), un cortometraje construido alrededor de la obertura de "El barbero de Sevilla", de Gioachino Rossini.
Pero Chuck Jones no se limitó a colocar música clásica sobre una persecución.
El compositor Carl Stalling conservó gran parte de la estructura original, eliminó algunas repeticiones y aceleró el ritmo para adaptarla a los poco más de siete minutos del corto.
Después, cada movimiento fue animado para coincidir con la partitura.
Los pasos, los golpes, las tijeras, la espuma de afeitar y hasta los dedos de Bugs siguen las notas de Rossini. En una escena tuvieron que dibujarle cinco dedos, en lugar de sus cuatro habituales, para que pudiera "tocar" correctamente la cabeza de Elmer como si fuera un piano.
No había música acompañando los chistes.
Los chistes eran la música.
Décadas después, profesionales de la industria la eligieron como la número 12 entre las 50 mejores caricaturas del siglo XX.
"Rabbit of Seville" logró algo que muchas clases nunca consiguieron: hacer que millones de niños escucharan ópera, entendieran su ritmo y la recordaran toda la vida sin sentir que estaban estudiando.
Muchos conocimos a Rossini gracias a Bugs Bunny.
¿Capeados o no capeados?
Escribir sobre gastronomía mexicana en Puebla es jugarse el cuello, pero si vamos a hablar de los chiles en nogada, hagámoslo con el máximo rigor científico e histórico: el capeado no es un antojo barroco ni un capricho calórico; es una ley física y una necesidad biológica.
Primero, debemos mencionar que la Nogada tiene un "efecto hidrofóbico". Desde la perspectiva de la bioquímica de superficies, el chile poblano asado y sudado presenta una piel lisa y una película de humedad lipídica. La nogada, una emulsión rica en grasas complejas (nuez de Castilla y queso de cabra), posee una tensión superficial incapaz de adherirse al chile desnudo. Sin el capeado, la salsa resbala al plato instantáneamente por pura física. El capeado —una matriz porosa, aireada e hidroabsorbente de huevo batido— actúa como la esponja perfecta que atrapa la emulsión. Sin capeado, no estás comiendo un chile en nogada; estás comiendo un chile flotando triste en una sopa blanca.
En segundo lugar, la nogada nos permite construir una arquitectura de sabores y facilita el aislamiento térmico del chile. El refrito de huevo y harina crea una barrera estructural aislante. Al freírse, los azúcares y proteínas del capeado sufren la reacción de Maillard, aportando ese perfil tostado y crujiente que equilibra la dulzura casi descarada del picadillo de frutas (manzana panochita, pera de leche, durazno criollo) con la acidez del chile.
Finalmente, y no por eso menos importante, el respeto histórico (o puedes llamarlo si quieres, el castigo divino). En las cocinas de los conventos del siglo XIX no había freidoras de aire ni obsesión por las dietas keto. El capeado representa la dorada corona del barroquismo poblano. Decir que el chile en nogada va sin capearse "porque engorda menos" es un oxímoron culinario: si ya te vas a comer un plato con nuez, queso, carne, acitrón y granada, pretender ahorrarte 50 calorías quitándole el huevo es como acompañar con refresco de dieta tu orden de 15 tacos al pastor.
En conclusión: el chile en nogada no capeado no es una opción vanguardista ni "saludable"; es simplemente un chile incompleto que ha perdido su propósito físico en este mundo. Básicamente, un chile relleno. Si piensas lo contrario, probablemente tu visa mexicana será cancelada pronto.
Se está hablando muy poco de DONUT Lab y su batería "infinita".
Si lo que dicen es verdad puede cambiar el paradigma geopolítico.
Es una auténtica locura. Aquí te explico todo lo que debes saber y cómo afecta 🧵
"Alicia en el País de las Maravillas".
-Entonces, ¿Esto es un Adiós?...
- Dijo Alicia, con tristeza pero con la sonrisa bien colgada para disimular...
...el Sombrerero replicó
-Parece que no me conoces, si no sabrías lo que voy a contestar, el adiós no existe, uno nunca se va, las personas siempre te traen de vuelta cuando te recuerdan...
...Si me dices adiós es por que no conoces el significado de irse, para decir adiós debes borrar cualquier rastro de que existes y yo Alicia nunca me iré de ti, ni tu de mi.
Llámalo tortura o maldición, yo prefiero decir que solo eres mi espejo y como tal nadie puede escapar de su reflejo...
Así que mi querida Alicia- suspiró, sonrió y con sus ojos particulares destellando locura dijo...
-Te Seguiré al infierno que vayas-
En ocasiones todo parece salir mal, las situaciones conspiran en contra y el mundo resulta muy pesado. Allí, en ese fondo, a veces solo queda la confianza…
“Un día, un maestro les preguntó a sus alumnos:
—¿Saben por qué la gente grita cuando discute?
Uno contestó:
—Pues… porque pierden la calma, ¿no?
—¿Y por qué gritan si la otra persona está justo ahí, a su lado? —preguntó el maestro.
Los alumnos se miraron entre ellos, confundidos. Nunca se lo habían cuestionado.
Entonces el maestro explicó:
—Cuando dos personas discuten y se llenan de enojo o frustración, sus corazones se alejan.
Y mientras más alejados están, más fuerte tienen que gritar para escucharse.
Entre más grande es el coraje, más fuerte se grita… porque sus almas están muy lejos.
—¿Y qué pasa cuando dos personas se quieren? —preguntó el maestro.
—Hablan bajito —respondió una alumna.
—Exacto. Sus corazones están cerca.
No necesitan alzar la voz.
Y cuando el amor es profundo… ni siquiera hacen falta palabras.
Basta con un susurro.
O una mirada.
Hasta con el silencio se entienden.
No olviden esto: las discusiones alejan a las personas.
Y cada palabra dicha a gritos, agranda esa distancia.
No lo hagan costumbre, porque puede llegar el día en que estén tan lejos uno del otro… que ya no encuentren el camino de regreso.”
En momentos de profunda tristeza, Dios nos abraza el corazón y nos recuerda que no estamos solos, está con nosotros a través de las personas que nos quieren mucho!! 🥲
El duelo tras una ruptura de pareja (y cómo superarlo sin volvernos locos)
Da igual si duró diez años o cuatro meses. Da lo mismo si veías venir el final o si te cayó como un piano desde un décimo piso. Cuando una relación se acaba, el mundo entero parece perder el sentido.