“Soñador de las cosas que no tienen mucho sentido 🔀, y amante♥️del refuerzo positivo” “Melodías 🎼🎵🎶 bonitas, sensibles y letras, quizás, sin mucho sentido”
Leo que hay padres criando a sus hijos como si fuera 1998.
Sin iPad, sin algoritmo y sin notificaciones.
Bicicleta, libros y jugar en la calle hasta que se haga de noche.
Aburrimiento real y cenas en familia donde nadie mira una pantalla.
Y lo llaman "crianza alternativa"...
Esto es así. Lo podrás edulcorar como quieras. Pero Pepe Blanco, Alfonso Alonso, ZP, Aznar, Blair, Cameron, González y muchísimos políticos aprovechan su agenda de contactos, que obtuvieron a través de su cargo público, para ganar muchísimo dinero haciendo consultoría privada. Y no olvidemos además que tuvieron acceso a info muy sensible gracias a que fueron elegidos en las urnas. Legal lo dirá la justicia. Pero la discusión ética me parece significativa y relevante.
@_InakiLopez_ ¿Cuando hemos normalizado que el que alguien “haga bien su trabajo” sea un éxito por el que haya que sacar Cheerleaders y bandas de música a la calle para celebrarlo?
@AngelNarroUV@CamachoPamina Se puede discrepar de la fe de alguien sin caer en el desprecio.
‘No paguéis mal por mal… estad en paz con todos.’ (Romanos 12:17-18).
One of the most impressive streaks in procycling started in 2011. He's still keeping it active. If Nelson Oliveira (Ⓜ️) gets Stage 1 of 🇮🇹 2026 Giro d'Italia through, it'll be his 460th consecutive raceday in Grand Tours w/o a single DNF, DNS, DSQ. #Giro is 23rd GT for Oliveira.
Este post de apoyo a @Jongonzlz está escrito y publicado conjuntamente con @JesusFerna7026.
El sistema público de pensiones contributivas en España se encuentra en una situación muy complicada.
El sistema actual ofrece a los cotizantes una rentabilidad real implícita anual del 3,63 %. Dado el crecimiento de los cotizantes y de la productividad en España, esta tasa está al menos dos puntos porcentuales por encima de la que garantiza la sostenibilidad del sistema a largo plazo. De manera más sencilla: el valor presente descontado de las pensiones contributivas es aproximadamente un 60 % mayor que el valor presente descontado de las cotizaciones. Los jubilados contributivos en España están recibiendo mucho más de lo que pagaron.
Esta rentabilidad excesiva ha generado un problema fundamental: un déficit del sistema contributivo de unos 61.000 millones de euros (el de verdad, no el de las cuentas del Gran Capitán que incluyen las transferencias del Estado) y que no deja de crecer. Este déficit genera presiones sobre las cuentas públicas que limitan la capacidad de las administraciones públicas para implementar muchas políticas necesarias, desde la educación hasta la infraestructura. Y desde el punto de vista de la equidad intergeneracional, esta rentabilidad excesiva nos ha colocado en la paradójica situación de que las personas de 65 a 85 años tienen la renta disponible más alta de todos los grupos de edad en España.
El sistema necesita una reforma profunda. Por ejemplo, es clave reintroducir un factor de sostenibilidad en el valor de las pensiones que considere el crecimiento de los cotizantes, la productividad y la esperanza de vida. Muchas economías avanzadas han introducido estos factores e incluso España avanzó en esa dirección hasta la reforma Escrivá de 2021-2023.
Jon González, @Jongonzlz, de manera casi solitaria, ha acometido una labor impagable de documentar esta situación (y otros temas clave de nuestra economía), y ha conseguido poner a la sociedad frente al espejo de la insostenibilidad de la situación actual.
Desgraciadamente, el sistema político no tiene ninguna gana de enfrentarse a este problema. La edad mediana del votante español está en torno a los 51 años. Uno de cada tres electores tiene 60 años o más; uno de cada cuatro ha cumplido 65 años. Si se suman a los 15 millones de inactivos en edad de votar los casi 3 millones de empleados públicos, el resultado es que más de la mitad del censo electoral residente en España vive de una transferencia o de una nómina pagada con impuestos. La aritmética básica de cualquier elección en España descansa, por tanto, sobre un electorado en el que la minoría la constituyen los asalariados del sector privado en edad activa. Pedir a un partido con vocación de gobierno que recorte la rentabilidad implícita de las pensiones contributivas es pedirle que confronte directamente a su votante mediano. Ningún sistema político hace eso voluntariamente y el español no es la excepción.
Por eso, en lugar de hablar de números, se busca descalificar al mensajero. Desafortunadamente, las narrativas maniqueas de buenos y malos—si eres bueno, prefieres pensiones altas; si no eres malo o estás a sueldo de los malos, tienen éxito en España porque nuestra conversación nacional se centra siempre en la “justicia” o la “moralidad” y nunca en los números.
Es normal: somos un país con poca tradición de análisis riguroso y, menos aún, de análisis basado en los números. “Mi abuela merece una pensión más alta” siempre es más fácil de explicar que “la rentabilidad real implícita del sistema está por encima de lo que nos podemos permitir”, y, además, le coloca a uno en el “lado bueno”: el de los que quieren dar más dinero, no menos, como los malvados economistas.
Pero lo realmente preocupante no es que se intente descalificar al mensajero en lugar de analizar sus argumentos. Lo que se busca es poner en riesgo su situación profesional. Ante las órdenes de la Moncloa, cualquier trabajo en España es precario. Nosotros mismos lo experimentamos en carne propia cuando, en 2012, se nos despidió de FEDEA, una fundación con la que colaborábamos, por orden directa y explícita de Moncloa.
Ya no es una cuestión de si uno está de acuerdo o no con Jon. Es algo mucho más importante. ¿Se puede analizar la realidad económica de España sin que las jaurías mediáticas busquen tu “cancelación” profesional?
Es este el momento de decir las cosas claras y mostrar nuestro apoyo absoluto y total a Jon. Por eso hemos tomado la decisión inusual de publicar este post simultáneamente.
Jon, te agradecemos profundamente lo que haces.
La mayor prueba de que @Jongonzlz está señalando los grandes elefantes en la habitación, y de manera certera, es que ya no son capaces de rebatirle con números ni argumentos.
Ahora van a por él personalmente.
@GuillermoHita La realidad @GuillermoHita esque llevas 9 días poniendo tuits a diario sobre este debate de los impuestos y has aportado el total de 0 datos técnicos/explicaciones.
Al final, hasta los muy ideologizados están empezando a dudar.
@Jongonzlz@Jon_Echeverria_
Este es el camino😉
La NASA está desarrollando un sistema de propulsión nuclear eléctrica que busca resolver uno de los grandes límites de la exploración espacial: cómo mantener empuje durante largos periodos sin depender del Sol ni de grandes cantidades de combustible químico.
El concepto combina un reactor de fisión con motores iónicos. El reactor genera electricidad de forma continua y esa energía se utiliza para acelerar partículas cargadas a gran velocidad. El empuje es muy bajo comparado con un cohete convencional, pero tiene una ventaja clave: puede mantenerse durante semanas o meses sin interrupción.
Este tipo de propulsión ya se ha utilizado antes, pero siempre alimentada por paneles solares. Misiones como Deep Space 1 o Dawn demostraron que los motores iónicos funcionan, pero también dejaron claro su límite: cuanto más te alejas del Sol, menos energía tienes disponible. A partir de ciertas distancias, la potencia cae de forma drástica.
Ahí es donde entra la fisión nuclear. El diseño en el que trabaja la NASA plantea un reactor compacto capaz de generar del orden de decenas de kilovatios eléctricos de forma estable. Esa energía permitiría mantener el empuje constante independientemente de la distancia al Sol y ampliar de forma significativa el rango de operación.
El sistema incluye una estructura alargada para separar el reactor del resto de la nave y reducir la exposición a la radiación, además de radiadores para disipar el calor generado en el proceso. Todo el conjunto está pensado para operar durante años sin mantenimiento.
En términos de rendimiento, la diferencia es relevante. Un sistema químico ofrece mucho empuje en poco tiempo. Un sistema eléctrico nuclear ofrece poco empuje, pero durante mucho más tiempo. Eso se traduce en velocidades finales más altas y en una mayor eficiencia en el uso del propelente.
Este tipo de tecnología no sustituye a los cohetes actuales, que siguen siendo necesarios para escapar de la Tierra, pero sí abre la puerta a nuevas formas de moverse una vez en el espacio. Misiones más largas, trayectorias más flexibles y acceso a regiones del sistema solar donde la energía solar deja de ser viable.
https://t.co/UcPTwpJl0D