San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.
Se viene la batalla de New Jersey.🇦🇷♥️
El sentimiento de un destino manifiesto de grandeza, la creencia de que está escrito y la fe inquebrantable en que sucederá no son suficientes para que algo ocurra. Ahora bien, cuando eso se combina con el empoderamiento del individuo, el realismo y la aplicación de las ideas liberales, los países pueden lograr cosas que parecían fuera de su alcance. Hay múltiples ejemplos a lo largo de la historia humana.
En la pandemia había condiciones de base (el agotamiento de un ciclo de 80 años de decadencia institucional y económica) y Milei encendió el mensaje que llevó a un fuerte despertar del individuo, primero entre los jóvenes y luego se expandió.
Argentina está sacando al Estado de la vida del individuo, tanto en el ámbito económico como en la sociedad civil. Las élites intelectuales de izquierda pierden relevancia, hay una profunda transformación institucional con el derrumbe del modelo corporativista y comienza a emerger un nuevo orden que respeta a rajatabla la vida, la propiedad y la libertad, al tiempo que volvemos a estar profundamente alineados con Occidente.
Si la batalla cultural perdura en el tiempo, este cambio seguirá penetrando en las nuevas generaciones y hará a la Argentina grande nuevamente.
Strauss y Howe, en su teoría generacional, sostienen que los países atraviesan ciclos largos de 80 a 90 años que contienen cuatro generaciones. Otros autores, como George Friedman, hablan de ciclos económicos de 50 años e institucionales de 80, que implosionan cuando las instituciones no pueden resolver los desafíos que plantea la sociedad o el modelo económico se agota.
Dos presidencias que terminan sin reelección, la elección del primer presidente liberal libertario de la historia, la posibilidad de ganar dos Mundiales consecutivos (anulo mufa) en un país donde el fútbol es mucho más que un deporte, ser el único país que fue desarrollado y dejó de serlo, y estar aplicando nuevamente las ideas que lo hicieron grande, apoyadas por las nuevas generaciones, son claras señales de un cambio de ciclo.
El principal motor de este cambio es el recambio generacional. La Generación Z (1995-2012) fue la que impulsó la llegada del liberalismo al poder, en un contexto de agotamiento del modelo económico, crisis institucional y aparición de un nuevo liderazgo político. Así comienza lo que creo que serán entre 80 y 90 años de liberalismo: cuatro generaciones.
Pensar que recién estamos viendo las primeras instancias del Gran Bull Market nacional de 89 años. Los próximos 84 años serán espléndidos. La Argentina florecerá. Las advertencias fueron debidamente presentadas.