Habéis hecho viral mi tuit de anteayer sobre el sindiós del acceso a las historias clínicas entre comunidades autónomas. Gracias por visibilizarlo.
Por si ayudara a otros, comparto algunas ideas sobre salud, tecnología y derechos:
1️⃣ Muchos teléfonos tienen la opción de consignar datos de salud, accesibles en caso de emergencia sin necesidad de desbloquear el dispositivo.
Si llegas inconsciente a un centro médico, un sanitario podría así conocer tu nombre, edad, alergias, medicación, enfermedades, contacto de emergencia…
Igualmente, si encuentras a alguien indispuesto, esto puede darte pistas de qué hacer y a quién avisar.
También es útil si pierdes tu teléfono: quien lo encuentre puede saber así tu nombre y a qué número llamar para devolvértelo.
2️⃣ Puedes acceder a tu historial médico en línea, con certificado digital, a través del servicio de Historia Clínica Digital del Sistema Nacional de Salud (HCDSNS).
Desde ahí puedes consultar y descargar tu historia clínica en todos los servicios autonómicos de salud. Puedes descargar informes, resultados de pruebas diagnósticas, de laboratorio, de imagen, tu historial médico resumido en inglés…
3️⃣ Personalmente, llevo mi historia clínica completa, desde 1988, en el móvil¹. Toda la HCDSNS y otros documentos míos, de la sanidad privada, etcétera.
Cuando voy al médico, se lo ofrezco. Suele rechazarlo para consultarlo él en su ordenador, pero yo siempre encuentro los datos y documentos antes, y a menudo tengo más datos yo que él.
El médico alucina, pero creo que es bueno tenerlo.
4️⃣ Por lo que explicaba hace un par de días —y que muchos, incluso sanitarios, habéis confirmado— parece que a veces los médicos de un territorio no pueden acceder a los datos médicos de un paciente fuera del territorio habitual de este. O tienen grandes dificultades.
Eso es muy grave y hay un marco legal muy claro al respecto: el RGPD², la LAP³ y la LCCSNS⁴, que yo conozca.
Pero, por lo que sea, parece que aún no va, o va a pedales…
5️⃣ Tenéis derecho, como usuarios de la sanidad pública, a obtener copia de vuestra historia clínica. Muchos servicios autonómicos de salud tienen una «app» móvil o servicio digital para esto.
También tenéis derecho a conocer la identidad de todos los profesionales sanitarios que intervienen en vuestra asistencia.
6️⃣ Como pincelada de hacia dónde va el futuro: ya podemos correr modelos de IA en local y hacerles preguntas como «revisa mis analíticas de sangre de los últimos 10 años y dime qué ves», «dime cuándo me rompí la clavícula y qué ligamento me desgarré», «dime qué antibiótico me recetaron cuando pesqué aquella bronquitis», «dime si soy alérgico a esto que me han recetado»…
No reemplaza a un médico, claro, pero es cada vez más útil, y pronto será una herramienta más al alcance de casi todos.
7️⃣ Existe un Registro Nacional de Instrucciones Previas. Cualquiera pueda inscribir su voluntad en el supuesto de quedar gravemente incapacitado, en una situación grave e irreversible, sin poder expresar su voluntad…
Puedes dejar por escrito si deseas acortar tu vida para acortar una agonía, donar o recibir órganos, cuidados paliativos, etcétera. Revísalo en tu comunidad autónoma. Es un un trámite sencillo, aunque suele requerir cita previa y personarse.
¡Ojalá esto ayude a alguien!
___
¹ Cifrado, securizado y respaldado, claro. No hagas esto si no tienes los conocimientos para hacerlo de forma segura.
² Reglamento 2016/679 General de Protección de Datos.
³ Ley 41/2002, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
⁴ Ley 16/2003, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Ayer.
El padre de mi amiga, 80 años, vasco en Palencia, cae y se abre la cabeza.
Traumatismo craneoencefálico, hemorragia y traslado urgente en ambulancia al hospital provincial.
—¿Qué medicación toma?
—No estoy segura, ¿no puede mirarlo usted en su historia clínica?
—No; no tenemos acceso.
Literal.
Yo sé que hay un proyecto del SNS para compartir la historia clínica entre los servicios autonómicos de salud. He leído memorias e informes sobre eso. He utilizado el servicio HCDSNS. Pero, ¿en el hospital de Palencia no pueden consultar la historia de un paciente de Bilbao?
El hombre, inconsciente, postrado en una camilla, y el médico no puede acceder a su historia clínica. ¡Qué puñetera vergüenza de país!
Le hacen pruebas y analíticas. Días después, mi amiga gestiona un transporte urgente en ambulancia hasta Bilbao.
Pero necesita llevar a Osakidetza los resultados de las pruebas médicas —varios TAC, analíticas…— que hicieron a su padre en Palencia.
Dicen que no lo pueden enviar por correo electrónico.
Dicen que no se lo pueden guardar en un pendrive.
Al final le guardan los resultados… ¡en un puñetero CD-ROM!
Llega ayer mi amiga agotada y angustiada a mi casa —en Santander—, desde Palencia, pidiéndome leer el CD-ROM del Servicio de Salud de Castilla y León (SACYL) para enviarlo por email al médico del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) y después salir corriendo otra vez en coche hacia Bilbao.
De verdad, ¡idos todos a la mierda!
This story gets so much worse. Apparently this all started because police were called out for a disturbance after her husband broke their tv out of anger after finding out his brother was killed by Israel in Gaza. The husband is Palestinian. When the police were taking him into custody his wife stopped them because she wanted to accompany him and that is when the officer threw her on the ground for “interference.” The couple was cooperative with the police the entire time and yet this is how they were treated.
She delivered the baby prematurely because of the physical trauma on her body but thankfully both she and the baby survived and are in good health. She easily could have miscarried.
This entire police department should be investigated and that officer should be arrested and charged with aggravated assault.
1/ Lo que nos faltaba por oír. Una iniciativa del congreso de Kenya pretende que los Masai sacrifiquen parte de sus vacas. Las razones? Las de siempre:
“Las vacas destruyen el planeta”.
“Los rumiantes son el problema”.
“El metano del ganado es incompatible con la sostenibilidad”.
Curioso.
Porque el ecosistema terrestre con mayor concentración de grandes herbívoros del planeta funciona, precisamente, gracias a millones de rumiantes productores de metano. 🧵
Nos quejamos de que los alumnos no leen, pero en las salas de profesores ya casi nadie abre un libro ni un periódico. Permitidme reflexionar, con mucho dolor, sobre cómo los claustros se han contagiado de una sociedad cada vez más inculta y superficial. 🧵va...
La idea de que "Las mujeres trans son mujeres", nunca fue defendida por el transactivismo hasta que la ideología queer se impuso.
Es más, negar el sexo biológico de las personas transexuales era considerando como transfobia.
Abro un hilo con algunos ejemplos.🧵
As Australia’s sex discrimination commissioner rightly goes viral for insisting that men who claim to be women need pregnancy protections in law, it’s important to put into perspective what is happening to the law:
Men are getting protections they don’t need (pregnancy) while taking away protections women do need (single sex spaces & sport, etc).
This is incoherent and is an embarrassment for legislators with every day the law remains this way.
What you can do: email all MPs & Senators informing them that you want the sex discrimination act fixed - BACK THE BILL.
El programa de "La Clave", “Muerte de García Lorca”, se emitió en Televisión Española el 21 de junio de 1980. La tertulia estuvo precedida por la emisión de una película-documental titulada "Federico García Lorca" (1976), dirigida por Humberto López y Guerra. El debate duró unas tres horas y contó con la siguiente mesa de invitados:
Ian Gibson: Hispanista y uno de los principales biógrafos del escritor.
Luis Rosales: Poeta, miembro de la Real Academia Española y amigo personal en cuya casa de Granada estuvo refugiado Lorca antes de su detención.
José Luis Vila-San Juan: Periodista y escritor, autor de investigaciones sobre su asesinato.
Santiago Ontañón: Escenógrafo y amigo que trabajó directamente con el poeta en proyectos como la compañía teatral La Barraca.
José Caballero: Pintor y estrecho colaborador artístico de Lorca.
César Torres Martínez, que fuera gobernador civil de Granada.
En 1987 TVE emitió la serie "Lorca, muerte de un poeta", dirigida por Juan Antonio Bardem, que incluye referencias explícitas a su homosexualidad, incluida la alusión a la polla en su correspondencia con Dalí.
En la escuela, con 12 años (1986) leímos fragmentos del Romancero Gitano y del Poeta en Nueva York. No nos dijeron que lo habían matado por "maricón", pero tampoco nos dijeron que a Muñoz Seca lo mataron por ser de derechas.
No os han robado ningún referente. Nacisteis ayer y pecais de adanismo.
El programa de La Clave, aquí:
https://t.co/C9mT1faGft
1/ Ébola en el Congo otra vez
Razones? Una de ellas la falta de ganadería
si África tuviera más acceso a proteína animal segura y asequible…
probablemente tendría MENOS riesgo de algunos brotes zoonóticos devastadores.
Sí, incluido el ébola. 🧵
Universidades de élite ya advierten que pronto habrá alumnos capaces de graduarse sin haber leído un solo libro. No porque sean genios, sino porque la IA puede escribir ensayos completos sobre obras que nunca abrieron. Y ahí entendí algo que me estremeció.
Llevo más de 25 años dando clases de Derecho y estoy convencido de que el Derecho solo puede entenderse leyendo. Leyendo libros. Leyendo sentencias completas. Leyendo filosofía, historia, literatura, votos particulares, expedientes. Porque leer no solo transmite información: forma criterio, profundidad, sensibilidad y pensamiento crítico.
El verdadero peligro de la IA no es que ayude a escribir mejor. Es que empiece a reemplazar el proceso humano de pensar. Un alumno puede entregar hoy un ensayo impecable sobre justicia sin haber leído jamás a Kafka, a Dostoyevski, a Ferrajoli o una sola sentencia de la Corte. Y una democracia que deja de formar lectores profundos corre el riesgo de empezar a fabricar profesionistas capaces de aparentar conocimiento… sin haber aprendido realmente a pensar.
https://t.co/ZI8ZGtCwQI
Ningún padre se prostituye para alimentar a sus hijos?
Pero sí abundan los que prostituyen a sus hijas, incluso las venden a pederastas
Y la propia BBC coloca a este tipejo como víctima, invisibilizando el aberrante destino al que condena a sus hijas
#PrensaPatriarcal#Misoginia
I'm 43 now, and I've now seen three distinct phases in my life regarding attitudes towards gender/sex. Here's a handy guide for determining which one is the correct take:
1) Pre-1990ish: "Little Billy can't play with dolls b/c he's a boy and everyone knows boys don't play with dolls" ❌
2) 1990-2010: "Little Billy can play with dolls if he wants, boys can play with dolls. It doesn't make him any less of a boy" ✅
3) 2010 - Present : "Little Billy IS a girl because he plays with dolls, because everyone knows boys don't play with dolls" ❌
As we can see, #2 is the correct choice. #1 and #3 are examples of toxic right wing gender norms, and toxic left wing gender norms, respectively.
That's the funny thing about gender ideology; despite its adherents loud claims that they are somehow smashing traditional gender-based norms and stereotypes, they're actually rigidly enforcing them.
The truly enlightened viewpoint is that there is no right or wrong way to be a boy or girl and kids should feel free to explore and play with whatever they want without activists with an agenda slapping an inappropriate label on them and forcing them into a pathway towards lifelong medicalization and dependency on Big Pharma.
Ayer: «Jamás podría ser obra de una mujer», por tanto, es obra de un hombre.
Hoy: No pintaba como se esperaba de una mujer, por tanto era trans.
Distintos caminos para el borrado de las mujeres.
Esta persona, suspendida en 2017 por el Consejo Médico General por operar sin licencia y recetar hormonas a menores de 12 años, tiene la indecencia de decirle a una lesbiana que es una «niña egoísta» por no aceptar a varones como parejas sexuales. Además de lesbófobo esto se llama terapia de conversión.
PD: NO hay lesbianas con pene
A Norwegian neuroscientist spent 20 years proving that the act of writing by hand changes the human brain in ways typing physically cannot, and almost nobody outside her field has read the paper.
Her name is Audrey van der Meer.
She runs a brain research lab in Trondheim, and the paper that closed the argument was published in 2024 in a journal called Frontiers in Psychology. The finding is brutal enough that it should have changed every classroom on Earth.
The experiment was simple. She recruited 36 university students and put each one in a cap with 256 sensors pressed against their scalp to record brain activity. Words flashed on a screen one at a time.
Sometimes the students wrote the word by hand on a touchscreen using a digital pen, and sometimes they typed the same word on a keyboard. Every neural response was recorded for the full five seconds the word stayed on screen.
Then her team looked at the part of the data most researchers had ignored for years, which is how different parts of the brain were communicating with each other during the task.
When the students wrote by hand, the brain lit up everywhere at once.
The regions responsible for memory, sensory integration, and the encoding of new information were all firing together in a coordinated pattern that spread across the entire cortex. The whole network was awake and connected.
When the same students typed the same word, that pattern collapsed almost completely.
Most of the brain went quiet, and the connections between regions that had been alive seconds earlier were nowhere to be found on the EEG.
Same word, same brain, same person, and two completely different neurological events.
The reason turned out to be something nobody had really paid attention to before her work. Writing by hand is not one motion but a sequence of thousands of tiny micro-movements coordinated with your eyes in real time, where each letter is a different shape that requires the brain to solve a slightly different spatial problem.
Your fingers, wrist, vision, and the parts of your brain that track position in space are all working together to produce one letter, then the next, then the next.
Typing throws all of that away. Every key on a keyboard requires the exact same finger motion regardless of which letter you are pressing, which means the brain has almost nothing to integrate and almost no problem to solve.
Van der Meer said it plainly in her interviews.
Pressing the same key with the same finger over and over does not stimulate the brain in any meaningful way, and she pointed out something that should scare every parent who handed their kid an iPad.
Children who learn to read and write on tablets often cannot tell letters like b and d apart, because they have never physically felt with their bodies what it takes to actually produce those letters on a page.
A decade before her, two researchers at Princeton ran the same fight using a completely different method and ended up at the same answer. Pam Mueller and Daniel Oppenheimer tested 327 students across three experiments, where half took notes on laptops with the internet disabled and half took notes by hand, before testing everyone on what they actually understood from the lectures they had watched.
The handwriting group won by a wide margin on every question that required real understanding rather than surface recall.
The reason was hiding in the transcripts of what the two groups had actually written down.
The laptop students typed almost word for word, capturing more total content but processing almost none of it as they went, while the handwriting students physically could not write fast enough to transcribe a lecture in real time, which forced them to listen carefully, decide what actually mattered, and put it in their own words on the page.
That single act of choosing what to keep was the learning itself, and the keyboard had quietly skipped the choosing and skipped the learning along with it.
Two studies. Two countries. Same answer.
Handwriting makes the brain work. Typing lets it coast.
Every note you have ever typed instead of written went into your brain through a thinner pipe. Every meeting, every book highlight, every idea you captured on your phone instead of on paper was processed at half depth.
You did not forget those things because your memory is bad. You forgot them because typing never woke the part of the brain that would have made them stick.
The fix is the thing your grandmother already knew.
Pick up a pen. Write the thing down. The slower road is the faster one.
Quienes sostienen que se está vetando a las personas trans del deporte no conocen el mundo del deporte.
En España, el 85% del deporte es deporte de ocio que es orgánicamente inclusivo. Si hablamos del deporte de competición sí segrega pero nos segrega a todos para crear competiciones justas. Segrega por peso, por edad, por discapacidad, y por sexo porque hay evidentes ventajas competitivas. Y esto no es una opinión.
Si la maratón de París hubiera sido mixta, la mujer con el récord mundial femenino hubiera llegado en el puesto 16.
Cristina Ubani, investigadora especialista en el campo de la igualdad en el deporte. Comparecencia en comisión en la tramitación de la Ley LGTB de Asturias.
El deporte femenino estuvo prohibido durante mucho tiempo. Es ejemplo memorable la escena de exclusión del maratón de Boston. El derecho de las mujeres a no ser excluidas por razón de su SEXO (que no de su género), es impresentable que nos lo pretenda arrebatar la Ley Trans.
"Se débarrasser des archives papier et les remplacer par des archives numériques leur permet de supprimer l’histoire. Un jour, vous trouverez le message « la page n’existe pas », et le lendemain, vous les verrez nier que cela ait réellement eu lieu".
Julian Assange
Oficina pequeña.
Miércoles.
10 : 12
Reunión de equipo.
Una compañera llorando.
Otra mirando al suelo.
El jefe con cara de no saber si hablar o llamar a emergencias.
Y Adrián.
29 años.
Sudadera cara.
Café de avena.
Pulsera de “energía consciente”.
Acababa de decirlo:
—No puedo entregar el informe. Me genera ansiedad.
Silencio.
No “voy mal de tiempo”.
No “me he organizado fatal”.
No “llevo tres días viendo reels en horario laboral”.
No.
Ansiedad.
La palabra nuclear.
Cuando alguien la suelta, todo el mundo se queda quieto.
Porque nadie quiere parecer mala persona.
La encargada intenta hablar suave.
—Vale, Adrián. ¿Cuánto necesitas?
—No lo sé. Ahora mismo necesito priorizarme.
Priorizarme.
Traducción:
“Que otro haga mi trabajo mientras yo subo una story sobre límites sanos.”
El informe era para ese día.
Lo acabó Laura.
35 años.
Dos hijos.
Una madre enferma.
Y cero pulseras de energía consciente.
Se quedó hasta las 19 : 40.
Adrián, en cambio, se fue a las 14 : 03.
Muy afectado.
Muy vulnerable.
Muy camino del brunch.
Porque a las 15 : 12 subió una foto.
Tostada con aguacate.
Café bonito.
Frase encima:
“Elegirme también es sanar.”
Sanar.
Con pan de masa madre a 8,50€.
Al día siguiente, nueva reunión.
Laura, agotada, dice:
—Necesito que las tareas se repartan mejor. Ayer me comí yo el informe.
Adrián suspira.
Largo.
De esos suspiros que vienen con máster en victimismo.
—Me estás haciendo sentir culpable por cuidar mi salud mental.
Ahí está.
La jugada maestra.
Si le pides responsabilidad, le atacas.
Si le marcas un límite, le haces daño.
Si le recuerdas su trabajo, eres parte del problema.
La encargada intenta mediar.
—Nadie cuestiona tu salud mental. Pero el trabajo tiene que salir.
Adrián se inclina hacia atrás.
—Este ambiente no es seguro para mí.
Ambiente no seguro.
En una oficina con plantas de plástico y galletas María.
No en una mina.
No en una guerra.
No en urgencias un sábado noche.
Una oficina.
Con Excel.
Entonces Laura explota.
Pero poco.
Lo justo.
—Adrián, ayer dijiste que no podías trabajar por ansiedad y dos horas después estabas en Instagram brindando con mimosas.
Silencio.
Del bueno.
Del que apaga el aire acondicionado.
Adrián se pone rojo.
—No tienes derecho a vigilar mi vida privada.
—No la vigilo. La subes tú con ubicación, hora y filtro Valencia.
Golpe limpio.
Sin sangre.
Pero con fractura.
Esa tarde, Adrián manda un correo a Recursos Humanos.
“Asunto: situación de acoso.”
Acoso.
Por pedirle que entregue un informe.
A los tres días, baja.
A la semana, LinkedIn.
Post largo.
Foto mirando por una ventana.
“Dejé una empresa tóxica para volver a mí.”
2.400 likes.
Comentarios:
“Qué valiente.”
“Gracias por visibilizar.”
“Las empresas no están preparadas para personas sensibles.”
Personas sensibles.
Curiosa forma de llamar a dejar tirado al equipo y convertir a la compañera que te cubre en villana.
Y ahí está el problema.
No es la salud mental.
La salud mental importa.
Muchísimo.
Hay gente rota de verdad.
Gente que aguanta ataques de ansiedad en silencio.
Gente que no puede más y aun así se siente culpable por fallar.
Precisamente por eso da tanta rabia.
Porque luego aparecen los profesionales del trauma decorativo.
Los que usan palabras serias como comodín.
Ansiedad.
Límites.
Autocuidado.
Espacio seguro.
Toxicidad.
Y las convierten en una armadura perfecta para no cumplir, no responder, no asumir y no sentirse jamás responsables de nada.
Resumen:
Cuidar tu salud mental no te convierte en intocable.
Poner límites no significa que el mundo tenga que recogerte la vida.
Y tener ansiedad no debería ser una licencia para cargarle tu trabajo a alguien que también está agotado…
pero no tiene tiempo de convertirlo en contenido.