No le dedicó la mejor de las miradas a Narciso... Ni a Roque. Alzó la mano antes de hablar.
—La gente está siendo mordida y no sabemos quién es el responsable. ¿Qué propios intereses voy a tener?
—Buenas noches...
Saludó a los vecinos por lo bajo a medida que avanzaba por los asientos hasta encontrar uno de su agrado: distante, pero no en última fila. No quería hablar, mas sí escuchar.
@SANTOAUGURIO < deshizo esos pensamientos de su cabeza como si fuesen humo.
—Hablamos... Lo que siempre hemos hablado. No somos hombres de muchas palabras. ¿Por qué? ¿Te ha dicho algo?
@SANTOAUGURIO —Ahora no lo ves grave. En unos meses... En unos años lo será.
Su mente ya trabajaba para dar con una solución —o varias, porque era mejor que sobrase y no que faltase—, aunque no era un experto en el tema. Le habían arrebatado esa etapa de su vida.
La mención de Elías >
@VEINTES0LES < se encontró con una muchacha tiritando a la intemperie.
—Candela —saludó con cierta urgencia. El frío se estaba colando por sus huesos también, y no deseaba pasar más de un minuto en el exterior. Sin embargo, sabía que ella debía de querer respuestas (y no estaba seguro de >
@HARPYH4R3 Cerró la puerta de la barbería tras el ingreso de Carina, no sin antes echar un rápido vistazo al exterior para asegurarse de que había venido sola.
—Subamos. Tengo el fuego prendido. ¿Quiere una taza de té? ¿O una copa de algo más fuerte?
@SANTOAUGURIO < pequeña y fría —protestó, pero de la forma en la que lo hacía él: estoico, dispuesto a entender—. No es el sitio adecuado para... para criar... Para una... familia...
@SANTOAUGURIO Tristan alzó la vista despacio, aun con la mano apoyada en la sien, como si esa acción pudiese contener el torbellino de emociones que llevaba dentro. Fueron los ojos de la rubia los que lograron apaciguar un poco el descontrol y, de fondo, su risa angelical.
—Es una cabaña >
@ACER0DEMI —Llegaste en el momento indicado, Martín.
Le señaló el asiento. Más allá de ellos dos, la barbería estaba vacía, pues su último cliente acaba de abandonarla.
—Pensaba que te habías olvidado en dónde se encontraba mi humilde local.
@romancepastoril —A las muchachas les gustan muchas cosas. Las cambian todos los días. Lo que no cambia es el hecho de que lo que tienes no es una barba que amerite cortarse.
@SOBRELOSMUERTOS Tristan alzó la mano y realizó un ademán con ella, demostrándole con ese gesto que su preocupación era innecesaria.
—Ya te dije que eso no es excusa, viejo amigo. —Era irónico llamarlo de esa manera, siendo que el enterrador había cortejado a la que consideraba su hija—. >